Home » Destacadas, Headline, La Ciudad, La Provincia

Bereciartua: “La Argentina enfrenta una crisis de agua y saneamiento”

22 abril 2017 Comentarios

En diálogo con la agencia Télam, el subsecretario de Recursos Hídricos, Pablo Bereciartua, hace un diagnóstico exhaustivo del problema. Habla del plan del Gobierno para revertirlo y cómo el nuevo cuadro tarifario de AYSA dará incentivos a consumir menos.

El subsecretario de Recursos Hídricos de la Nación, Pablo Bereciartua, es ingeniero por la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Cuenta con postgrados en Delft, Holanda; la Universidad de California, Berkeley; la Universidad de San Andrés; y la Universidad de Yale. Padre de tres hijos y “fanático de la natación”, cuenta que nada tres veces por semana y cuando puede lo hace a cielo abierto. Accede a ésta entrevista con Télam y aclara que puede contestar sobre cualquier tema.

¿La Argentina va enfrentar una crisis en materia de recursos hídricos?

La Argentina ya enfrenta hoy una crisis de recursos hídricos. Una parte de esa crisis es devenida de la propia falta de planificación y de inversión de las últimas décadas. Y en algunos aspectos eso es notorio y evidente. Uno de ellos, el más concreto, es en el servicio de agua y saneamiento, donde solo un 83% de los argentinos tienen agua potable por red. Esto se traduce en que alrededor de siete millones de argentinos no tienen agua potable por red.

También se verifica en el servicio de cloacas, donde los números oficiales indican que el 54% de los argentinos tienen cloacas, lo que representa que 20 millones de ciudadanos carecen de este servicio.

Y también se verifica en la tasa de tratamiento de las aguas servidas, que según números oficiales se ubica en el orden del 17%, con claras consecuencias en la contaminación.

Hoy nuestro país debe ser comparado (en materia de servicios hídricos) a países de ingresos bajos. La Argentina tiene tasas de cobertura inferiores a los países limítrofes. Para dar un ejemplo, Chile tiene el 100% de agua potable por red, tiene 100% de cloacas y tiene más del 85% de tratamiento de las aguas servidas antes de ser volcadas en la naturaleza.

Y esta crisis que menciono también hace referencia a la adaptación que tenemos al cambio climático y al clima en general. Estamos sufriendo eventos extremos con serias consecuencias en la calidad de vida de las personas, que también ponen de manifiesto la falta de planificación, infraestructura, inversión y gestión en materia de obras.

Con relación a las inundaciones es probable que sigamos viendo fenómenos extremos como los que vimos en Comodoro Rivadavia, en La Pampa, La Madrid, en el sur de Tucumán, y los que estamos viendo en el centro de la Argentina. Esta crisis va a continuar en los próximos años y en las próximas décadas.

¿Qué está haciendo el gobierno nacional para contrarrestar esta crisis?

El Gobierno ha tomado como prioridad este tema, manifestada y definida por el presidente, Mauricio Macri. Y como consecuencia de esta definición, hoy la Argentina puso en desarrollo el Plan Nacional del Agua, que apunta a reducir sustancialmente el porcentaje de la población en situación de pobreza, trabajando para garantizar el derecho al agua potable y al saneamiento, el desarrollo productivo sustentable, la conservación del agua en un estado compatible con la salud y el medio ambiente y mejorando la protección de la población contra las inundaciones.

El Plan Nacional de Agua consta de cuatro ejes de desarrollo:

i) Proveer de agua potable y saneamiento a todos los habitantes del país e implica una inversión cercana a las USD21 mil millones. Esta inversión no puede realizarse en cuatro años de gobierno, por eso es de suma importancia que estas obras se sostengan en el tiempo, para que se alcancen los resultados esperados y para que nuestro país tenga en quince años índices en infraestructura parecidos a los de Chile.

ii) Proteger a la población frente a las inundaciones y las sequías. Acá la inversión estimada es en USD10 mil millones. Son obras largas, por ejemplo, una obra en el canal San Antonio demandará 24 meses.

iii) Hacer obras multicriterio, esto es, desarrollar grandes represas que nuestro país no hace varias décadas, y todas ellas serán realizadas en zonas de la Argentina donde hay poca agua. Si bien tienen un componente de generación de energía, implican un desarrollo de esa región.

iv) La extensión de la frontera agrícola, esto es, la creación de nuevas áreas de desarrollo de riego. Ahí junto a 18 Gobernadores hemos firmado acuerdos en 49 regiones para incorporarse a la producción, en el caso de que se haga la infraestructura básica.

Aquí el esquema principal es fomentar la creación de corporaciones de desarrollo que buscan conformar una sociedad anónima a largo plazo, sobre un extenso territorio. Lo que proponemos es que en tierras que hoy tienen un bajo valor porque hoy no tienen el agua, los caminos y la energía, convocar inversión privada que se sume a la inversión pública y se repague esa inversión con dos ingresos principales, la revaluación de la tierra y con el riesgo asociado al desarrollo agrícola.

¿Cuales son los principales objetivos del desarrollo de un nuevo marco regulatorio en materia hídrica y cómo se conformara la tarifa de AYSA?

El nuevo marco regulatorio -que pensamos aprobar a fines de este año-está alineado con el Plan Nacional del Agua que procura revertir del déficit argentino en materia de agua y saneamiento.

Tenemos un equipo profesional trabajando en cambiar el marco regulatorio de cómo se cobra el servicio de agua potable y saneamiento en el área metropolitana. Hoy tenemos una fórmula de más de 50 años de antigüedad que cobra en base al tamaño de la vivienda. Ésta es una fórmula antigua que no representa el consumo real de servicio. Entonces vamos a ir hacia a un sistema que cobre en función de lo que uno consume.

Esa fórmula será además lo más sencilla posible para que sea entendible por los consumidores y va a tener un cargo fijo, al día de hoy ese cargo serían de $83 por bimestre, y tendrá un cargo variable, que va a implicar que aquel que más consume más pague. De esta forma, habrá un incentivo a ahorrar en consumir menos.

En febrero AYSA presentó su propuesta de adecuación tarifaria sobre la base de un aumento general del 23% sobre los valores tarifarios vigentes, y no prevé aumentos adicionales para este año. Además, mantiene la reducción tarifaria del 25% para los usuarios de zonas más desfavorecidas, que suman 1,5 millones de personas.

AYSA avanzará en la instalación de micromedidores para cubrir el 10% de los usuarios no residenciales, y en junio próximo debe presentar un plan de medición generalizada a los usuarios residenciales. Además dispuse a fines del 2016 que durante dos años la instalación de micromedidores será sin cargo para los usuarios.

Por último, ¿de donde saldrán los fondos para financiar los objetivos del Plan Nacional de Agua?

Hay dos fondos principales que la Argentina va a utilizar para el desarrollo de estas obras. Uno es el Tesoro Nacional y el segundo es a través de los bancos multilaterales de desarrollo, que están ofreciendo tasas muy competitivas.

De todas formas, es importante recalcar que estamos buscando provocar oportunidades para atraer el financiamiento privado, es decir, que se sume el mercado a estas iniciativas.

Dejanos tu comentario y ganá: