Este aumento se da en un momento en que Estados Unidos se posiciona como un destino creciente para la carne argentina. A su vez, la Unión Europea genera expectativas a futuro tras el acuerdo comercial alcanzado con el Mercosur, mientras que China, el principal comprador de la carne argentina, ha implementado este año un régimen de salvaguardias para proteger su producción local.
“Las exportaciones de carne bovina entre enero y junio de este año alcanzaron 411.705 toneladas equivalentes a res con hueso, lo que marca un incremento del 10% respecto a los mismos meses de 2025”, declaró la cartera agrícola.
China se mantuvo como el principal mercado para la carne argentina, concentrando el 53% de los envíos, seguido por Estados Unidos con un 19,5%, Israel con un 10% y la Unión Europea con un 9,1%.
El organismo liderado por Sergio Iraeta también destacó que durante junio, las exportaciones llegaron a 78.990 toneladas equivalentes a res con hueso, un incremento del 5,7% en comparación con el mismo mes del año anterior.
El aumento de las exportaciones hacia Estados Unidos refleja una demanda sostenida en un contexto de menor oferta ganadera local y precios internacionales más favorables. Además, este mercado es considerado estratégico para Argentina, ya que ofrece un cupo de 100.000 toneladas de carne vacuna, visto por la industria como una oportunidad para diversificar las exportaciones hacia destinos que ofrecen mayor valor agregado.
Asimismo, la Unión Europea se presenta como un mercado con grandes perspectivas. El acuerdo entre el Mercosur y el bloque europeo, aún en proceso de ratificación, podría ampliar las oportunidades comerciales para diversos productos agroindustriales, incluida la carne vacuna, a través de mejores condiciones de acceso.
No obstante, Europa también incrementará sus exigencias. A partir de inicios de 2027, se implementará el Reglamento sobre Productos Libres de Deforestación (EUDR), que requerirá evidenciar la trazabilidad y el origen libre de deforestación de productos como la carne bovina. La cadena exportadora ya trabaja en este desafío mediante distintos sistemas de certificación.
Paralelamente, este año China modificó las condiciones de importación para la carne vacuna, estableciendo desde enero un régimen de salvaguardias comerciales que fija cuotas específicas para cada país proveedor e impone un arancel adicional del 55% sobre los volúmenes que superen esos límites. Esta medida, que se mantendrá hasta finales de 2028, busca proteger a los productores locales frente al crecimiento de las importaciones. El cupo para Argentina es de 511.000 toneladas con una tasa actual del 12,5%; por encima de ese volumen, se deberá pagar un 55% adicional.
A pesar de este nuevo contexto, el mercado chino se mantiene como un pilar fundamental de las ventas externas argentinas, representando más de la mitad de los embarques en el primer semestre y confirmando su relevancia para la cadena frigorífica.
La diversificación de destinos se presenta como uno de los principales desafíos para el sector. En años recientes, la fuerte dependencia de China ha evidenciado la necesidad de ampliar la presencia en otros mercados para reducir la exposición a cambios regulatorios o comerciales.










