Los datos provienen del informe mensual de la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA). A pesar de que en agosto se registró una mejora en comparación con julio, esta no fue suficiente para revertir el descenso interanual ni el deterioro acumulado en lo que va del año. En total, las terminales fabricaron 39.381 automóviles y utilitarios en agosto, lo que representa un aumento del 26,3% respecto a julio, pero un 11,6% por debajo de agosto de 2025.
La reducción de la producción no se debió a un evento aislado, ya que de los primeros ocho meses del año, la producción solo mostró un leve repunte en marzo, con un incremento del 0,4%. Los retrocesos más significativos se observaron en enero y febrero, con caídas del 30,1% en ambos meses. De igual modo, en mayo la contracción alcanzó el 21,5%; en abril, el 17,5%; en julio, del 16%; y en junio, del 13,6%.
El impacto de esta caída se hace más evidente al comparar los niveles actuales con los del cierre de 2025. Para alcanzar las 490.876 unidades producidas el año pasado, las terminales tendrían que fabricar más de 215.000 vehículos entre septiembre y diciembre, lo que representaría un promedio mensual de 53.900 unidades, muy por encima del promedio de 34.404 registrado durante los primeros ocho meses de 2026.
La situación es aún más complicada en las ventas mayoristas de vehículos de producción nacional. En agosto, solo se colocaron 10.419 vehículos fabricados en el país, lo que significa una caída del 32,9% frente a los 15.525 del mismo mes de 2025. A nivel acumulado, se vendieron 89.288 unidades nacionales en lo que va del año, en comparación con las 148.933 del año anterior, lo que representa un descenso del 40%.
Este descenso en las ventas fue más pronunciado en comparación con la caída general de las ventas mayoristas, que incluyen vehículos nacionales e importados. Las entregas a concesionarios totalizaron 39.068 unidades en agosto, lo que significa una reducción interanual del 24,5%. En el acumulado anual, se registraron 301.375 vehículos, un 24,8% menos que en el mismo período del año anterior.
La diferencia entre ambos indicadores destaca que los vehículos nacionales fueron los más impactados por la contracción del mercado. Mientras que las ventas totales a concesionarios disminuyeron en casi 100.000 unidades, las de fabricación local se redujeron en 59.645. Este escenario refleja una combinación de menor demanda interna y una pérdida de participación de los vehículos nacionales frente a los importados.
Las exportaciones, en cambio, ofrecieron un leve apoyo a las terminales, aunque también mostraron un descenso en agosto. Durante ese mes, se enviaron al exterior 24.589 unidades, un 5,2% más que en julio, pero un 3,6% por debajo de la cifra del año anterior. En total, durante los primeros ocho meses se exportaron 174.859 vehículos, un aumento del 0,9% respecto al acumulado del año pasado.
Brasil continuó siendo el principal destino, concentrando el 64,3% de los envíos, con 112.379 unidades, seguido de América Central, Perú, Chile y Colombia. Esta fuerte dependencia del mercado brasileño pone a la industria local en una situación vulnerable, sujeta a la evolución de su principal mercado. Las exportaciones representaron el 63,5% de la producción total acumulada, un reflejo de la debilidad en el mercado interno.
El único segmento que mostró un crecimiento notable fue el de vehículos electrificados, con ventas a concesionarios que suman 20.396 unidades, lo que equivale a un aumento del 740,4% respecto a 2025. Sin embargo, este crecimiento proviene de un punto de partida muy bajo y no logra compensar la drástica caída en la producción nacional y la disminución de ventas de vehículos fabricados en el país.










