Del 7 al 28 de septiembre, los implicados en el crimen serán juzgados por “asesinato y tentativa de asesinato”. En el marco de las audiencias, se espera que sus defensores intenten posicionarse como víctimas en esta narrativa.
El tribunal de apelación de París ha dictaminado que Loïk Le Periol, supuesto líder de la acción y ex miembro del grupo de ultraderecha Unión de Defensa (GUD), será juzgado por “asesinato”. Le acompañarán Romain Bouvier, de 34 años, quien enfrentará cargos por “intento de asesinato”, así como Lyson R., de 28 años, la pareja de Le Periol, acusada de “complicidad”.
Bouvier y Le Periol se encuentran actualmente en prisión. Los implicados no tenían autorización para estar juntos ni armados en la noche del crimen, ya que estaban bajo libertad condicional tras diversos procesos judiciales.
El Tribunal de Apelación ya había emitido un fallo en febrero, pero revisó su posición tras detectar “contradicciones” en una decisión anterior. En esa sentencia, se consideraba que Le Periol debería ser juzgado por “asesinato” en lugar de “homicidio involuntario”. Asimismo, se retiró inicialmente el cargo de “cómplice de intento de asesinato” contra Lyson R.
La fiscalía ha solicitado un juicio basado en “asesinato” para los dos activistas de extrema derecha involucrados.
Yann Le Bras, uno de los abogados que representa a la familia Aramburú y a Hegarty, manifestó que esta decisión es “coherente con el análisis objetivo de los hechos y su gravedad extrema. Las partes civiles ahora pueden concentrarse en el calendario del juicio”.
El abogado de Loïk Le Periol, Xavier Nogueras, sostiene que el tribunal ha mantenido los cargos preliminares y que todos los aspectos serán determinados durante la vista. “No hay pruebas de premeditación. Este asunto se desmoronará en el juicio”, expresó.
Por su parte, la defensa de Lyson R., acusada de haber transportado a Romain Bouvier hasta la escena, indica que la decisión judicial simplemente pospone la proclamación de su inocencia. “Estamos ansiosos por defendernos”, destacó Florian Lastelle, uno de sus abogados.
El juicio recordará los eventos ocurridos el 19 de marzo de 2022, cuando Aramburú, de 42 años y ex jugador internacional de rugby, se encontraba en el Boulevard Saint-Germain con Shaun Hegarty. Ambos planeaban asistir esa misma noche a un partido entre Francia e Inglaterra.
Federico había convocado a Shaun para compartir noticias sobre la empresa de organización de viajes para aficionados al rugby que habían fundado juntos en Biarritz. Al no encontrar lugar en el bar Le Mabillon, decidieron sentarse en la vereda, junto a sus futuros agresores.
Un individuo se acercó pidiendo fuego y los atacantes verbalmente hostigaron a los rugbiers, según testimonios recogidos posteriormente. Federico respondió pidiendo un trato respetuoso, comenzando así un diálogo que se tornó hostil.
Le Periol se identificó como miembro de las fuerzas especiales y, tras una confrontación en la que Aramburú intentó ignorar las provocaciones, se desató una pelea. Después de ser separados por el personal del local, Aramburú y Hegarty se dirigieron a su hotel para atender sus heridas.
Al salir, se encontraron con el jeep verde militar de los agresores, quienes los insultaron antes de que Bouvier disparara dos veces contra Aramburú y lo golpeara. Shaun, en estado de shock, no pudo prever la violencia armada.
Luego, Le Periol disparó seis veces a Federico, quien alcanzó a decir: “Llamá a la Policía. Me muero”. Aramburú falleció en la vereda. Sus agresores huyeron en el vehículo, mientras Bouvier fue capturado en Sarthe y Le Periol en Hungría, intentando unirse a la lucha en Ucrania.
Ambos tenían antecedentes por agresiones previas y su condena en 2022 fue de dos y tres años de prisión, respectivamente. Hugues Vigier, abogado de Bouvier, defendió que “no es justo que Romain Bouvier sea responsable del tiroteo. No hubo premeditación, persecución ni motivación racista. Refutaremos con firmeza la acusación de intención de matar”.
Los representantes legales de la familia Aramburú y de Hegarty son un grupo multidisciplinario con amplia experiencia, incluyendo a una abogada especializada en casos de desapariciones en Argentina.










