“Considero que el peso argentino necesita ajustarse más y que se le debe permitir depreciarse en mayor medida de lo que lo está haciendo actualmente”, indicó la economista.
De cara a las elecciones presidenciales de 2027, Gopinath hizo hincapié en la importancia de que la gestión de Javier Milei dé prioridad a la acumulación de reservas. “Argentina tendrá que acumular reservas de divisas, aunque el objetivo sea contar con un tipo de cambio flotante”, aclaró.
Asimismo, comentó: “Sabemos que prácticamente todos los países, salvo contadas excepciones, pueden experimentar un desorden en el mercado cambiario. Pero dada la historia de Argentina con su moneda, el país necesitará acumular reservas a un ritmo mucho más acelerado del que lleva actualmente”.
Respecto al contexto electoral, la economista señaló que las elecciones de 2027 serán cruciales para el futuro del programa económico. Según Gopinath, el mercado evaluará si las reformas implementadas seguirán en pie o se revertirán. “Se avecinan las elecciones. Es muy razonable que todos hagan una pausa y se planteen si las reformas continuarán o si se producirá una recaída, tal como hemos visto tantas veces en el pasado en Argentina”, afirmó.
En otro segmento de la charla, Gopinath destacó el compromiso del presidente Javier Milei con la disciplina fiscal y recordó sus intercambios con el mandatario durante su tiempo en el FMI. “Recuerdo haber conversado con él cuando yo estaba en el FMI. Es un aspecto en el que no cederá en absoluto, pero cabe preguntarse si el resto de la clase política se ha sumado a esta postura”, manifestó.
La exfuncionaria también analizó el aumento de la morosidad en los últimos meses. “Los préstamos en mora han aumentado. Lo que Milei debería hacer es implementar rápidamente un proceso de resolución para estos préstamos, un proceso impulsado con soluciones de mercado y no de rescate a las entidades”, sugirió.
De acuerdo con los últimos datos disponibles, la morosidad de las familias ha alcanzado niveles récord en los últimos 20 años, con los préstamos personales y las tarjetas de crédito destacándose entre las líneas con mayor deterioro. En julio, la irregularidad en los grupos familiares llegó al 12,9%, según información del Banco Central.










