Luciana Ortiz Luna, secretaria de Emergencias y Gestión del Riesgo, realizó un análisis sobre la situación en la provincia tras las lluvias que han ocasionado desbordes de arroyos, lo que llevó a activar un esquema de emergencia. “No podemos relajarnos porque sabemos que todo el mundo está esperando el Super Niño, El Niño”, comentó. La funcionaria también mencionó la reaparición de arroyos en Villa La Angostura, que habían estado secos o con escaso cauce. Debido a las intensas precipitaciones y nevadas en alta montaña, estos cursos de agua han vuelto a fluir. Ortiz Luna enfatizó la importancia de considerar esta información histórica para la planificación urbana: “Donde el arroyo estuvo, por más que la población crezca y haya obras de infraestructura, el agua va a hacer lo que históricamente hizo”.
Al cierre de este sábado, sólo el sur cordillerano de Neuquén está bajo alerta amarilla por fuertes lluvias. Sin embargo, el pronóstico para el domingo indica que seis provincias estarán en alerta y se anticipa la llegada de tormentas al área metropolitana.
Un considerable deslizamiento afectó a una de las laderas del cerro Macal en Villa La Angostura, donde el desprendimiento, generado por las intensas lluvias, arrastró árboles y vegetación. Esta área está situada en el trayecto lacustre entre Puerto Bahía Brava y el Bosque de Arrayanes, dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi, y solo es accesible por agua. La caída de la ladera también provocó el ensanchamiento de una caída de agua, dejando elementos flotantes en el lago.
Desde el Parque Nacional señalaron que este evento fue un proceso natural y que no se registraron personas afectadas, ya que en la zona no existen pobladores ni actividades públicas. Defensa Civil provincial indicó que estos deslizamientos son frecuentes durante temporales en diversos sectores de la cordillera y que no representan un peligro para la población.
El fenómeno de El Niño tiene un impacto significativo en los climas globales, afectando tanto la agricultura como la pesca. Los chefs han comenzado a adaptar sus menús ante la escasez y los cambios en los ingredientes, enfrentándose a desafíos logísticos y de disponibilidad, lo que les lleva a reinventar platos con productos locales y sustitutos novedosos.
Es probable que el fenómeno genere distorsiones en las cadenas logísticas, con un posible aumento de costos de hasta 15% en América Latina, según un informe de una compañía de seguros. WTW Corredores de Seguros apuntó que las variaciones climáticas pueden “traducirse directamente en números”, sumándose a los efectos que el fenómeno ya causa en la región, como sequías, escasez de agua, altas temperaturas, incendios forestales y disminución de los embalses para la generación hidroeléctrica.
Entre los efectos más graves pronosticados, se encuentran las restricciones en el suministro de agua y energía, así como mayores costos en operación, abastecimiento y transporte, retrasos en la entrega de materias primas e insumos críticos, interrupciones debido a incendios y riesgos de incumplimiento de compromisos contractuales.
El primer fin de semana de primavera llega a Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano con una temperatura amena, que invita a realizar actividades al aire libre y disfrutar de los primeros rayos de sol, aunque el clima comenzará a enfriarse nuevamente hacia el domingo.
Por otro lado, México continúa bajo la amenaza del huracán Polo, que avanza hacia la península de Baja California tras haber dejado condiciones de tormenta en la costa suroeste del país. Polo ha intensificado su fuerza de manera significativa, provocando fuertes lluvias en varias partes de la costa del Pacífico. La península se encuentra en alerta, y las autoridades locales se preparan para abrir refugios, mientras que el gobierno anunciará el cierre de puertos en la región mientras las nubes oscurecen el cielo.
Este año, un Niño particularmente intenso está generando importantes alteraciones ambientales a nivel global. Este fenómeno, cuando se presenta en su forma más fuerte, suele disminuir la actividad ciclónica en el Atlántico, pero tiende a intensificarla en el Pacífico, trayendo consigo aire húmedo y reducidos vientos cortantes.
Una planta del cordón industrial en el Gran Rosario ha sido ordenada a llevar a cabo obras urgentes para mitigar posibles riesgos de contaminación del río Paraná, considerando que las lluvias asociadas al fenómeno El Niño podrían provocar un derrumbe en la zona de Fray Luis Beltrán. La previsión de lluvias extraordinarias y el aumento del nivel del río en los próximos meses han generado una investigación penal relacionada con la situación de peligro en las instalaciones de Ar-Zinc SA, una planta química cerrada hace una década.
El juez Eugenio Romanini ha fijado un plazo de 15 días para implementar medidas protectoras en la zona afectada a la orilla del Paraná, iniciando el refuerzo urgente de la barranca de la planta. Los modelos climáticos actuales indican una alta probabilidad de que se desarrolle una fase significativa de El Niño en los meses venideros. Cuando las aguas del Pacífico aumentan de temperatura, se modifica la circulación atmosférica global, alterando los patrones de lluvias y temperaturas en diversas regiones del mundo. Entre los efectos esperados para América se encuentra una posible emergencia climática preventiva.
Una concejala radical ha presentado un proyecto para declarar la emergencia climática en el partido de General Pueyrredon, en respuesta a los pronósticos que anticipan un aumento en las precipitaciones y la ocurrencia de eventos climáticos extremos durante la primavera y el verano de 2026/2027. Este proyecto propone que la emergencia dure 180 días, con la posibilidad de una única prórroga, durante los cuales el Ejecutivo podría acelerar medidas de prevención, mantenimiento, limpieza, monitoreo y preparación ante las posibles tormentas e inundaciones.
Se estima que casi medio millón de personas podrían perder la vida a nivel global para febrero debido a las olas de calor extremo provocadas por el fortalecido fenómeno El Niño de este año. El informe elaborado por el Climate Impact Lab indica que, al combinarse con el calentamiento global que ya se experimenta debido a la contaminación por combustibles fósiles, las consecuencias del calor podrían ser graves. El fenómeno es considerado la forma más letal de clima extremo, aunque las muertes asociadas no suelen ser registradas adecuadamente. El estudio sugiere que el calor derivado de El Niño podría causar 451.000 muertes entre junio de 2026 y febrero de 2027, sumándose a la cifra habitual de fallecimientos por calor.
Asimismo, los habitantes de la Isla Grande de Hawai se preparan para recibir fuertes lluvias de hasta 600 milímetros provocadas por el huracán Nolo, que podría dar lugar a inundaciones repentinas y oleaje extremo mientras avanza por el sur del archipiélago durante el fin de semana. Nolo podría intensificarse hasta convertirse en un huracán de categoría 3, con vientos sostenidos que han aumentado a 169 km/h, y el ojo de la tormenta se encuentra a aproximadamente 235 kilómetros al sur del punto más meridional de Hawai.










