El café es un elemento cotidiano en la vida de muchas personas, aunque su impacto en la salud cardiovascular suscita interrogantes. El cardiólogo Jorge Tartaglione abordó este tema y explicó que un estudio reciente plantea cuestionamientos sobre la percepción de que el café es perjudicial para el corazón. “Durante muchos años yo me dediqué a decirles: ‘Mirá, el café no te hace muy bien’”, reconoció el profesional. Sin embargo, subrayó que los hallazgos presentados ofrecen una visión diferente para quienes consumen café en cantidades moderadas. “Esto es fantástico”, expresó al referirse a la relación observada entre un consumo moderado de café y una menor incidencia de enfermedades cardíacas. Tartaglione discutió cuántas tazas de café se recomiendan por día. Mencionó un estudio que asoció sus resultados con la American Heart Association, donde se diferenciaron los efectos según la cantidad ingerida. “De una a tres tazas no aumenta la probabilidad de arritmia”, aclaró. Además, apuntó que en el rango de dos a cuatro tazas, se detectaron menos enfermedades cardíacas, un dato alentador para los amantes del café, aunque advirtió: “Más de cuatro tazas, ahí podría aumentar un problema cardíaco”. También hizo hincapié en la importancia del tamaño de cada porción y no solo en la cantidad diaria consumida. En relación a las arritmias y la presión arterial, Tartaglione comentó que entre una y tres tazas no presenta un incremento en la probabilidad de arritmia, una información relevante para quienes tienen dudas acerca de los efectos del café en el corazón. Asimismo, abordó el efecto del café en la presión arterial, indicando que su ingesta ocasiona un ligero aumento inicial, seguido de una posible disminución posterior. En su exposición, destacó también la conexión entre el consumo regular de café y la diabetes tipo 2. “Ojo con los energizantes”, advirtió, al enfatizar que su alta concentración puede ser perjudicial para la salud. En cuanto a la preparación de la bebida, Tartaglione recomendó optar por café de filtro, enfatizando que este método permite retener un componente que podría elevar el colesterol. “En realidad es mucho mejor el de filtro”, aseveró. El filtrado optimiza la separación de ese componente, algo que no ocurre con otros métodos de preparación. Por ello, destacó la relevancia de elegir un filtro de papel o de tela. Esta elección, junto a la cantidad consumida diariamente, se convirtió en un eje central de sus recomendaciones. Tartaglione también criticó las preparaciones que incluyen azúcar y jarabes. “El café no es un postre”, dijo, enfatizando que estos agregados deben ser considerados al hablar de su consumo. Propuso disfrutarlo negro y sin azúcar, además de optar por una preparación filtrada. Finalmente, sugirió evitar su ingesta por la noche si interfiere con el sueño.










