En el ámbito de las tareas generales, la hora de trabajo se establece en $3.348,37 con retiro y $3.599,86 sin retiro. Para aquellos que cumplen una jornada completa bajo esta modalidad, el salario mensual alcanza $410.773,52 con retiro y $455.160,14 sin retiro. Estas cifras se convierten en la referencia principal para la mayoría de las empleadas y empleados domésticos.
El ajuste salarial también se extiende a otras categorías laborales dentro del régimen. En lo que respecta a las tareas de asistencia y cuidado de personas, el pago por hora es de $3.599,86 con retiro y $4.012,14 sin retiro, mientras que el salario mensual se establece en $455.160,14 con retiro y $505.578,34 sin retiro. Aquellos que realizan funciones específicas como cocina, jardinería o chofer ganan $3.807,87 por hora con retiro y $4.161,54 sin retiro, cristalizándose en un sueldo mensual de $466.154,67 con retiro y $517.277,03 sin retiro.
Para el personal de servicios caseros, el valor de la hora y el salario mensual se fijan en $3.599,86 y $455.160,14 respectivamente, sin distinción de si hay retiro o no. En lo que respecta a los supervisores, la tarifa por hora se establece en $4.013,30 con retiro y $4.382,63 sin retiro, con un salario mensual de $500.649,26 con retiro y $556.024,76 sin retiro.
Aparte de los salarios básicos, el esquema salarial de marzo de 2026 introduce un bono no remunerativo mensual, cuyo importe varía dependiendo de la carga horaria semanal. Los trabajadores que laboran menos de 12 horas semanales recibirán $8.000; aquellos que trabajen entre 12 y 16 horas obtendrán $11.500, y para quienes superen las 16 horas, el bono será de $20.000. Cabe destacar que este bono debe pagarse conjuntamente con el salario, aunque no se suma al sueldo básico ni se considera para el aguinaldo, las vacaciones ni los aportes jubilatorios.
El régimen para casas particulares también incluye dos adicionales obligatorios. El primero es el adicional por antigüedad, que significa un 1% extra sobre el salario por cada año que el trabajador esté al servicio del mismo empleador. El segundo adicional, que se aplica en zonas desfavorables, consiste en un 30% más sobre el salario mínimo, aplicable a quienes trabajan en provincias como La Pampa, Río Negro, Chubut, Neuquén, Santa Cruz, Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, así como en el partido bonaerense de Patagones.
La formalización de la relación laboral requiere la registración del personal en la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) bajo el régimen especial para casas particulares. Esta registración brinda acceso a obra social, aportes jubilatorios y cobertura en casos de accidentes laborales, además de facilitar el acceso a licencias por enfermedad, maternidad y vacaciones.










