Este fue el primer caso en mostrar síntomas asociados a la infección por hantavirus. En un comunicado emitido el lunes, la compañía Oceanwide Expeditions, que opera el MV Hondius, informó que el cuerpo del pasajero permaneció en el crucero por 13 días mientras se investigaba la causa de su fallecimiento.
No fue sino hasta el 24 de abril que el cadáver fue trasladado a Santa Elena, una isla que es territorio británico de ultramar en el Atlántico Sur, acompañado por su esposa de 69 años. Esta mujer, también de los Países Bajos, sufrió un colapso tres días después en el Aeropuerto Internacional de Johannesburgo Oliver Reginald Tambo mientras intentaba regresar a su país. Pese a recibir atención médica en un hospital de Sudáfrica, acabó falleciendo.
Ambos eran residentes de Haulerwijk, un pequeño pueblo en la provincia de Frisia, que cuenta con apenas 3.000 habitantes. La familia de la pareja expresó su dolor en un comunicado donde aseguraron: “El hermoso viaje que compartieron juntos se ha visto truncado de forma abrupta y definitiva. Aún no podemos comprender cuánto los echaremos de menos. Deseamos traerlos a casa y recordarlos en paz y en la intimidad”.
Oceanwide Expeditions subrayó que no se puede confirmar hasta ahora si las dos muertes están vinculadas a la infección de hantavirus. Sin embargo, un pasajero británico que estaba en el MV Hondius ha sido hospitalizado tras recibir un diagnóstico positivo de hantavirus.
El 27 de abril, día en que falleció la mujer neerlandesa, el pasajero británico presentó un cuadro severo de enfermedad cerca de Ascensión, otra remota isla en el Atlántico, poco después de la salida del barco desde Santa Elena. Fue evacuado a Johannesburgo y se encuentra en cuidados intensivos, en estado crítico pero estable.
El 2 de mayo, otro pasajero de origen alemán también falleció a bordo del crucero, y su causa de muerte todavía está por determinarse. Asimismo, se registran dos tripulantes que presentan síntomas respiratorios agudos: uno con un cuadro leve y otro severo, sin acceso aún a atención médica.
Las infecciones por hantavirus generalmente se transmiten a través de roedores, y la mortalidad promedio es del 30%. “Ambos requieren atención médica urgente. Estos tripulantes son de nacionalidad británica y neerlandesa. Hasta el momento, no se ha identificado a ninguna otra persona con síntomas”, indicó el último comunicado de Oceanwide Expeditions.









