No obstante, su futuro no está tan distante del tenis. En la actualidad, Schwartzman se desempeña en el Abierto de Australia como parte del equipo de relaciones con los jugadores, actuando como un nexo entre los atletas y la organización del torneo. “Estoy en el detrás de escena de un gigante del tenis y aprendiendo mucho”, expresó.
De la competencia al trasfondo del deporte
Su nueva rutina implica viajar a los torneos más importantes del mundo, aunque ya no siente la presión de competir. Su rol actual le permite observar, gestionar y traducir las necesidades de los jugadores. “Los deportistas confían en mí porque soy un recién retirado y comprendo las dos perspectivas”, indicó.
Este cambio de rol también le ha permitido descubrir otro lado del tenis profesional, frecuentemente invisible. Schwartzman enfatizó: “Ser deportista de élite es mucho más complicado de lo que la gente imagina. Siempre llevás el cuerpo al límite y eso no es sano”.
Desmitificando el mito del dinero fácil, en su entrevista destacó que “en el tenis no hay sueldo. Si perdés muchos torneos, podés terminar en déficit”, al explicar los gastos que conlleva mantener una carrera en este deporte.
La mentalidad que forjó su éxito
Durante la charla, Schwartzman reveló una de las claves de su carrera: la inquebrantable confianza durante los partidos. “Tenés que creerte mejor que el rival. Si no, no le ganás a los mejores”, sostuvo.
Esta mentalidad lo llevó a desafiar a grandes figuras del tenis. Si bien reconoció las diferencias en el juego, expresó que jugar contra Novak Djokovic en canchas de cemento era “imposible”, mientras que sentía que podía incomodar a Rafael Nadal, a pesar de haber perdido.
Schwartzman también recordó el momento decisivo de su carrera: su victoria ante Marin Čilić en el US Open de 2017. “Ahí cambió todo, fue cuando pasé a sentirme parte de la élite”, explicó.
A diferencia de otros exjugadores, Schwartzman no se alejó del tenis por desinterés, aunque sí ha mantenido cierta distancia. “Agarro la raqueta solo por compromisos. Nunca me levanté a jugar por gusto”, confesó, aunque hoy disfruta de sensaciones que antes no apreciaba. “Ahora valoro más lo lindo que es pegarle a la pelota”, dijo.
Un nuevo capítulo: familia y proyectos personales
Fuera del ámbito deportivo, sus prioridades han cambiado. Su hogar, su pareja y su entorno se han convertido en su refugio. “Llegar y saber que no me va a faltar nada, que está mi familia… eso es todo”, reveló.
En el ámbito personal, también compartió su deseo de expandir la familia junto a su esposa. “Estamos en proceso”, comentó. Además, mostró un interés menos conocido por la economía y la administración, lo que refleja sus aspiraciones más allá del tenis.










