Los resultados fueron comunicados el jueves a la Comisión Nacional de Valores (CNV) y evidencian el impacto que el alza del crudo ha tenido sobre los ingresos de YPF, especialmente a partir de marzo.
En la presentación dirigida a los inversores, YPF precisó que los ingresos aumentaron un 9% en comparación con el trimestre anterior, impulsados “por el impacto de mayores precios internacionales, especialmente a partir de marzo”, lo cual ha influido en los precios internos de combustibles y en las exportaciones de petróleo y productos refinados.
El precio promedio de realización del petróleo de YPF alcanzó US$68,4 por barril, lo que significa un incremento del 29% en comparación con el trimestre anterior, aunque continúa por debajo de las cotizaciones internacionales del Brent, que se mantuvieron por encima de los US$100 por barril durante partes de marzo y abril debido a la tensión geopolítica.
Sin embargo, la empresa admitió que la transferencia de este aumento internacional al mercado local fue parcial. Como resultado, el EBITDA ajustado en la operación de Refino & Marketing disminuyó de US$19,5 a US$14,9 por barril procesado. Además, la petrolera indicó que finalizó el trimestre con precios de surtidor aproximadamente un 11% inferiores a la paridad de importación, lo que significa que estaban por debajo de los valores internacionales correspondientes para naftas y gasoil.
Esa reducción en los márgenes se dio en un contexto de cambio en la demanda. En marzo, se comenzó a notar una caída general en las ventas de combustibles a nivel nacional, lo que llevó a YPF a anunciar a principios de abril un programa de estabilización de precios por 45 días.
La mejora reportada en este trimestre contrasta con la mala situación financiera al cierre de 2025, cuando YPF reportó una pérdida neta de US$799 millones debido al pago extraordinario cercano a US$1700 millones por concepto del impuesto a las ganancias, tras la negativa de ARCA a reconocer el ajuste por inflación sobre saldos favorables.
Además del impacto de los precios internacionales, la petrolera atribuyó su mejor desempeño a un aumento en la producción no convencional en Vaca Muerta y a la reducción de costos vinculada con el abandono de campos maduros. La producción de shale oil promedió 205.000 barriles diarios, lo que representa un incremento interanual del 39%, y ya constituye el 76% de la producción total de petróleo de YPF. A su vez, el costo de extracción se redujo un 42% en comparación con el año anterior, situándose en US$8,8 por barril equivalente.










