El pico de inestabilidad se espera entre la noche del viernes 31 de julio y la madrugada del sábado 1° de agosto, período en el que podrían presentarse lluvias y tormentas intensas, con precipitaciones copiosas en pocas horas y episodios aislados de granizo.
Según los modelos meteorológicos, se prevén acumulados cercanos a los 50 milímetros, con posibilidades de superación de esta cifra en zonas adyacentes al Río de la Plata. Sin embargo, dado el tiempo restante, es posible que tanto la intensidad como los horarios concretos del fenómeno experimenten variaciones.
Según fuentes del ámbito meteorológico, este evento estará vinculado a un significativo ingreso de aire templado y húmedo proveniente del norte, lo que incrementaría la inestabilidad en el centro-este de Argentina. Las áreas bajo particular monitoreo incluyen la ciudad de Buenos Aires, el conurbano y otras zonas del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
El área del Río de la Plata se perfila como la que podría registrar los mayores acumulados, con modelos que sugieren que las precipitaciones podrían igualar o incluso exceder los 50 milímetros en un breve lapso.
A primera hora del viernes, la nubosidad irá en aumento, y se anticipa que a partir de la tarde comiencen a registrarse lluvias y tormentas en Buenos Aires, que se expandirán en su alcance e intensidad a medida que avance la noche.
La fase más severa se concentrará entre las últimas horas del viernes y las primeras del sábado. La combinación de aire húmedo, temperaturas ascendentes y una atmósfera inestable favorecerá el desarrollo de tormentas localmente intensas, con alta probabilidad de precipitaciones abundantes y granizo aislado.
Previo a este fenómeno, Buenos Aires pasará por varios días grises y frescos, con ligeras inestabilidades ocasionales. Hasta el miércoles, se espera cielo mayormente nublado, con posibles lloviznas o precipitaciones débiles y aisladas.
Las temperaturas irán descendiendo progresivamente entre el martes y el miércoles, con una máxima estimada de 17°C en el primer día y 15°C en el segundo. Además, se espera que los vientos provenientes del este se fortalezcan.
Desde la noche del martes hasta la madrugada del miércoles, se contemplan lloviznas aisladas y la posibilidad de neblinas y bancos de niebla en las primeras horas de ambos días, lo que podría reducir temporalmente la visibilidad en distintas áreas del AMBA, así como en accesos y rutas cercanas.
Las primeras lluvias están previstas para la tarde del viernes, y se tornarán más significativas hacia la noche. El mayor riesgo se proyecta para la franja comprendida entre la noche del 31 de julio y la madrugada del 1° de agosto, cuando el AMBA podría verse afectado por tormentas intensas, granizo aislado y elevados acumulados en corto tiempo. Las zonas cercanas al Río de la Plata son, según las proyecciones actuales, las más propensas a recibir los mayores volúmenes de precipitación.










