Tras el ataque, fue traslado de urgencia al Hospital Castro Rendón, donde se sometió a una cirugía que duró más de tres horas debido a la gravedad de las lesiones sufridas en la madrugada del sábado.
La víctima se encontraba en el lugar habitual de encuentro con sus compañeros cuando fue abordado por los delincuentes. Según lo que se ha recogido durante la investigación, los asaltantes le solicitaron que entregara la bicicleta. Al negarse, uno de ellos disparó, hiriéndolo gravemente. Luego de la agresión, los delincuentes huyeron y el barrendero quedó tendido en el suelo.
Familiares del herido informaron que Mario Prieto logró abrir los ojos en las últimas horas, reconoció a su esposa y a una de sus hijas, y pudo responder algunas preguntas mediante movimientos de cabeza y apretones de manos. “Por ahí le hacíamos preguntas y con su cabecita respondía por sí o por no, o nos apretaba la mano”, dijo Mirta, su esposa.
El encuentro con su familia estuvo cargado de emoción. “Cuando me vio a mí se emocionó y se puso a llorar”, narró.
Mirta también comentó que notó una mejora en su esposo respecto a las horas previas, expresando: “Me siento un poquito más aliviada, respirando un poco más. Yo noto una buena mejoría. A comparación de cómo estaba ayer, mejoró muchísimo”.
El proyectil ingresó por uno de los laterales a la altura de las costillas, causando daños en varios órganos y afectando una vértebra. Entre las lesiones se detectaron heridas en el colon y en un riñón. “Él no se puede mover, tiene que estar boca arriba, no tiene que hacer ningún movimiento. Todavía no sabemos qué va a pasar con la vértebra”, explicó Mirta.
La Brigada de Investigaciones y el Departamento de Delitos están a cargo de la investigación. El barrendero logró declarar que observó a tres personas abandonar el lugar tras el disparo, una cantidad que coincide con la reconstrucción preliminar de los investigadores. Hasta el momento, no se han realizado detenciones.










