Durante una entrevista, Monzó enfatizó que ‘la sociedad está buscando un hombre de Estado que tenga conocimiento. No está buscando un outsider que aparezca o un influencer que tenga seguidores’. De este modo, caracterizó la demanda de un liderazgo que integre experiencia con capacidad de diálogo ante ‘una polarización profundamente afectiva y no ideológica’.
Al analizar el clima actual, Monzó señaló: ‘En la foto veo alguna preocupación’. Resaltó que ‘el poder adquisitivo ha disminuido aproximadamente un 10 % en el último año’ y alertó sobre el impacto de la revolución digital: ‘Hoy el algoritmo no es de izquierda ni de derecha. El algoritmo nos elige. El pensamiento crítico es lo que no surge hoy en la sociedad, ya que el algoritmo en las redes sociales está diseñado para captar nuestro tiempo’.
Según el ex legislador, esta situación conduce a una sociedad fragmentada: ‘Comenzamos a vivir en nuestra propia tribu. La película de la realidad se adapta a nuestras preferencias, y nos radicalizamos en todos los sentidos’. Denunció que la polarización ha dejado de ser ideológica, transformándose en ‘afectiva’, y cuestionó la actitud del presidente Javier Milei en este contexto: ‘No quiero que el presidente piense igual que todos los argentinos, pero él no debe olvidar que gobierna para todos. Cuando dices ‘sos un zurdo hijo de puta’, lo que estás haciendo es polarizar de manera diferente a como lo hemos vivido anteriormente’.
Monzó señaló que se percibe un desgaste en la estrategia del gobierno: ‘El problema es que este señor de la motosierra solo sabe usar la motosierra’. Subrayó que el equilibrio fiscal ‘es un punto de partida, no un objetivo final’ y criticó la falta de pragmatismo en el oficialismo: ‘Ese es el problema, hasta ahora no he visto esa reacción’.
Al reflexionar sobre los efectos de la confrontación, expuso: ‘Cuando descalificas al otro, de alguna forma te estás autocalificando. Y esto es lo que está ocurriendo con el gobierno’. Al abordar las posibilidades electorales, mencionó que ‘Milei está cerca de treinta puntos’, pero advirtió: ‘No veo la primera vuelta. El único objetivo del gobierno hoy es superar los cuarenta puntos y tener una diferencia de más de diez con el segundo para ganar en la primera vuelta’.
‘Hay que buscar en Argentina un Scaloni para que nos presida’, insistió Monzó, diferenciando este perfil de aquellos asociados al protagonismo y la confrontación. ‘No un Sampaoli, sino un Scaloni. Debe haber un Scaloni que no es un salvador ni un mesías, que cree en las instituciones. Él confió en su equipo, ordenó el vestuario, y fue humilde en sus declaraciones. Eso es lo que necesita Argentina: un presidente con el estilo de Scaloni’.
Consultado sobre posibles alternativas, prefirió no señalar nombres específicos, aunque reconoció: ‘Cualquiera de las personas mencionadas esta semana tiene muchas condiciones para gobernar el país que demanda la sociedad. No son tan outsiders, son personas relacionadas con el funcionamiento del Estado’. Sobre Jorge Brito, destacó: ‘No lo considero un outsider en cuestiones de Estado. Es un empresario exitoso, invierte en Argentina, genera empleo, y es un gran padre’.
Monzó defendió la relevancia del centro político: ‘El del centro no es tibio, tiene más firmeza porque entiende y describe la complejidad. Es mucho más fácil estar en los extremos y responder de manera simplista para tu propia tribu’. Para el ex presidente de la Cámara de Diputados, la sociedad ‘está cansada de la pelea’ y busca ‘una alternativa mesurada, tolerante, que comprenda al otro’.
Al ser consultado sobre los nombres que han surgido recientemente como posibles candidatos presidenciales, Monzó hizo referencia a Dante Gebel, afirmando: ‘Lo de Dante Gebel me parece que es volver a lo mismo’, diferenciando su postura de quienes proponen candidatos que carecen de experiencia en gestión pública.
Emilio Monzó fue claro al descartar que Dante Gebel pueda liderar un proyecto presidencial. ‘No puede gobernar Argentina, no podemos retroceder a esto’, subrayó, estableciendo un claro distanciamiento de la idea de apostar por figuras sin experiencia política o de gestión. Según Monzó, la situación actual requiere un tipo de liderazgo diferente: ‘Ya estamos enfrentando grandes dificultades con Milei. Hoy Milei tendrá grandes obstáculos para gestionar en los próximos meses hasta la próxima elección’.









