Respecto al año anterior, se observó un retroceso interanual de 1,1 puntos porcentuales. Comparado con julio, cuando la utilización fue del 58,2 por ciento, hubo una leve mejora de 0,3 puntos, insuficiente para alcanzar los niveles del año previo. La comparación mensual no permite, por sí sola, inferir un cambio de tendencia, ya que el indicador presentado muestra niveles de utilización sin considerar los movimientos estacionales. En agosto, la industria volvió a ubicarse por debajo del umbral del 60 por ciento.
El sector más afectado fue la metalmecánica, excluyendo la industria automotriz, con apenas un 35,9 por ciento de su capacidad instalada utilizada. Un año atrás, este sector operaba al 44,6 por ciento, lo cual significa una caída de 8,7 puntos porcentuales. También se observó un retroceso comparado con julio, cuando alcanzó el 38,3 por ciento.
El organismo estadístico atribuyó este desempeño a la disminución en la fabricación de maquinaria agropecuaria y electrodomésticos. Los datos del índice de producción industrial manufacturero revelan una caída interanual del 37,9 por ciento en el sector de maquinaria agrícola y del 28 por ciento en electrodomésticos.
Asimismo, las terminales automotrices experimentaron un deterioro considerable, operando al 46,2 por ciento de su capacidad, en comparación con el 53,3 por ciento de agosto del año anterior. Esta diferencia de 7,1 puntos porcentuales refleja la menor producción de unidades, aunque el rendimiento superó el de julio, que fue del 39 por ciento. Así, el leve repunte mensual coexistió con una caída interanual.
Por otro lado, las actividades relacionadas con la construcción también mostraron debilidad. Los productos minerales no metálicos utilizaron el 54,5 por ciento de su capacidad, en comparación con el 58,5 por ciento del año pasado. Esta disminución se atribuye principalmente a la menor elaboración de cemento y vidrio. En el sector de caucho y plástico, se registró un uso del 40,9 por ciento, inferior al 43,3 por ciento de agosto de 2025. Los textiles operaron al 44,6 por ciento y el tabaco, al 44,4 por ciento, ambos con caídas interanuales.
En el ámbito de alimentos y bebidas, la variación fue mínima, con la utilización del bloque pasando del 66,6 al 66,4 por ciento. Según el informe, la producción de carne bovina cayó un 8,1 por ciento interanual y el volumen destinado al mercado interno tuvo una reducción del 13,2 por ciento, lo que indica que el principal destino de la producción recibió menos carne que en el año anterior.
Las mejoras en la utilización del potencial se concentraron en ciertos rubros. La refinación de petróleo incrementó su uso al 88,8 por ciento, desde el 86,1 por ciento del año anterior. El sector de sustancias y productos químicos ascendió del 60,1 al 65,2 por ciento, impulsado mayormente por detergentes y jabones. La actividad de papel y cartón mostró un leve aumento, pasando del 61 al 61,3 por ciento. Sin embargo, estos resultados positivos no fueron suficientes para contrarrestar el deterioro general del sector.
En total, 8 de los 12 bloques analizados operaron por debajo de los niveles de agosto de 2025. Además, 5 sectores utilizaron menos de la mitad de su capacidad. Este panorama describe una industria con amplios márgenes para incrementar la producción utilizando sus instalaciones disponibles, pero que todavía no los aprovecha. Mientras algunas áreas mantienen niveles elevados de actividad, la metalmecánica, las automotrices y diversas ramas enfocadas en el mercado interno aún se encuentran distantes de recuperar su potencial productivo.










