El último día de agosto estará caracterizado por condiciones climáticas adversas en diversas áreas de la Patagonia, donde se anticipan ráfagas que podrían alcanzar los 80 kilómetros por hora, además de lluvias y nevadas en la franja cordillerana. Esta situación se extenderá durante los primeros días de septiembre, impulsada por el avance de nuevos sistemas de baja presión provenientes del océano Pacífico y un frente de latitudes antárticas. Las precipitaciones afectarán mayormente a Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego. En el centro del país, el cambio climático se manifestará en la segunda mitad de la semana. Tras varias tardes con temperaturas cercanas o superiores a los 20 °C, un frente frío traerá lluvias al Área Metropolitana de Buenos Aires y un posterior descenso en la temperatura. Según el pronóstico de Meteored, el lunes comenzará con un sistema frontal alejándose hacia el océano Atlántico, aunque dejará un marcado gradiente de presión en gran parte de la Patagonia. Simultáneamente, un segundo frente, menos organizado, mantendrá las precipitaciones activas en el oeste de la región. Las lluvias y nevadas se concentrarán principalmente desde el extremo sur de Neuquén hasta Río Negro y Chubut, mientras que en Santa Cruz los fenómenos serán más dispersos. En ciertas áreas cordilleranas, las nevadas podrían ser bastante intensas, mientras que en las zonas más bajas del territorio argentino se espera una combinación de lluvia y nieve. El sudoeste de Río Negro y el noroeste de Chubut serán las zonas más activas. No obstante, otro fenómeno importante será el viento: las diferencias de presión podrán generar ráfagas de entre 70 y 80 km/h en la estepa y la costa de Chubut, incluida la ciudad de Comodoro Rivadavia. También habrá períodos ventosos en la costa y la Línea Sur de Río Negro. En sectores precordilleranos de Neuquén, como Zapala, se anticipan ráfagas que superarán los 65 km/h. El martes 1° de septiembre, la intensidad del viento disminuirá parcialmente, aunque aún podrían registrarse ráfagas de entre 45 y 55 km/h en la costa de Chubut, especialmente entre Camarones y Comodoro Rivadavia. A partir de ese momento, la atención se centrará en la cordillera, donde un nuevo sistema de baja presión se moverá desde el Pacífico hacia la isla chilena de Chiloé, favoreciendo a partir de la tarde un incremento de lluvias y nevadas en el norte de Santa Cruz, Chubut, Río Negro y el sur de Neuquén. Chaparrones de lluvia y agua-nieve también podrán presentarse en la Línea Sur rionegrina y en algunas áreas de la estepa del norte de Chubut. Bariloche será uno de los lugares donde se notará este cambio, con una máxima cercana a los 5 °C el lunes y una temperatura que apenas alcanzará los 3 °C el martes, aumentando las precipitaciones desde el mediodía. En contraste, el norte de la Patagonia vivirá un panorama diferente, con máximas de entre 17 y 19 °C en la ciudad de Neuquén y el Alto Valle, con períodos prolongados sin lluvias. En Buenos Aires y sus alrededores, el cierre de agosto será más estable. Este lunes, último día del invierno meteorológico, seguirá la influencia de las altas presiones, con nubosidad variable, algunos períodos de sol y temperaturas alrededor de los 10 °C por la mañana, subiendo a entre 19 y 20 °C por la tarde. El viento irá rotando hacia el este, presentando algunas ráfagas y propiciando un incremento gradual de la humedad. El martes 1° de septiembre, inicio de la primavera meteorológica, se mantendrá un panorama similar, aunque se anticipa una mañana un poco más fresca. El miércoles se espera que continúe el tiempo estable, pero con el viento rotando hacia el noreste, lo que favorecerá un nuevo aumento en las temperaturas, que volverán a superar los 21 °C, mientras que la humedad incrementará la nubosidad hacia el final del día. Este cambio será el preludio del avance de un nuevo frente frío sobre el centro del país. Los modelos meteorológicos sugieren que las lluvias alcanzarán el AMBA en la primera mitad del jueves, aunque por el momento no se anticipan precipitaciones significativas.










