En su decisión, la Sala IV de la Cámara confirmó que Bustos deberá pagar una multa de 109 millones de dólares, como parte de su condena por el delito de lavado de dinero.
Los magistrados Javier Carbajo, Mariano Borinsky y Gustavo Hornos fijaron el total de la multa en 109.745.733,38 dólares, que será convertida a pesos argentinos de acuerdo con el tipo de cambio oficial del dólar vendedor del Banco Central de la República Argentina (BCRA) al momento de realizar el pago, y ordenaron al condenado a satisfacerla.
Un informe socio ambiental reciente revela que Bustos reside con su madre, de 96 años, y un hermano con discapacidad en una vivienda de mantenimiento regular, carente de cloacas, en un barrio de clase trabajadora de Córdoba. A pesar de su condena, su entorno sostiene que no tiene las posibilidades económicas para afrontar una multa de 109 millones de dólares.
La defensa de Bustos cuestionó la decisión, argumentando que la multa no debía expresarse en dólares estadounidenses y que, de ser así, la conversión debería hacerse con la cotización del momento de los hechos investigados.
Al considerar el argumento, los jueces subrayaron que tanto el monto de la operación como la cuantía de la multa habían sido fijados en la sentencia definitiva, por lo que los reclamos intentaban reabrir cuestiones ya decididas con autoridad de cosa juzgada.
El juez Hornos, en su voto, destacó que actualizar el monto según la cotización vigente al momento del pago es necesario para evitar la depreciación de la sanción económica. Por esta razón, la Cámara decidió desestimar el recurso de casación presentado por la defensa de Bustos.
Además, la Cámara Federal de Casación Penal también abrió la posibilidad para que otro empresario condenado por lavado de dinero en el mismo caso, Juan Carlos Molinari, pague su multa en cuotas. Molinari se hizo conocido por su estilo de vida ostentoso y por financiar la boda de uno de los otros condenados, Leonardo Fariña, quien fue un testigo arrepentido que reveló la totalidad de la maniobra y se casó con Karina Jelinek.
La lujosa boda, celebrada en el Tattersall de Palermo, costó alrededor de 480.000 dólares, según Molinari, quien explicó que organizó el evento no solo como una celebración familiar, sino también como un medio para promover su agencia de alquiler de autos de lujo, con una flota que incluye Audis y Ferraris.
La Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal, por mayoría, decidió dar lugar parcialmente a la solicitud de la defensa de Molinari y evaluará si puede pagar en 48 cuotas, como había solicitado, contradiciendo previamente la decisión del Tribunal Oral Federal 4 que había rechazado esta solicitud. El monto en cuestión asciende a aproximadamente 2.237.959 dólares.










