En el video, se observa a Agostina llegando a la vivienda del sospechoso, algo que fue registrado por las cámaras de seguridad del área.
La joven salió de su hogar el sábado a las 22:30, indicándole a su madre que iba al negocio de su abuelo a comprar empanadas. Sin embargo, se dirigió a una remisera y solicitó que la llevaran hasta el cruce de las calles Mariano Fragueiro y Juan del Campillo, en el barrio Cofico.
“Me llamó la atención porque es una zona cercana a los hoteles por hora”, comentó el remisero Ariel, quien empezó a formularle preguntas a Agostina durante el recorrido.
Al preguntarle su edad y nombre, pudo confirmar que era la menor que está siendo buscada en Córdoba desde hace días. “Soy la nieta de Miguel”, le dijo Agostina, algo que al remisero le otorgó “un poco más de confianza” para llevarla a su destino.
Además, le preguntó sobre su visita a ese lugar, a lo que ella contestó que iba a sorprender al novio de su madre. “Aparentemente tenía confianza con la persona. Iba contenta, hablando de que había tenido problemas con el padre y había presentado una denuncia por maltrato”, agregó.
La joven también mencionó que vivía con su madre y que planeaban mudarse. “No me pareció nada extraño hasta que llegamos allá”, continuó Ariel.
Al llegar a la calle Fragueiro, a solo 20 metros de la intersección con Campillo, se detuvo. “Cuando ella ve a la persona me dice ‘ahí te viene a pagar'”, relató el remisero.
El presunto novio de la madre cruzó la calle, vistiendo una campera oscura y con una capucha. “Se acerca y me pregunta cuánto era. Le dije que $11.300, pero él alegó que solo tenía $9.500”, detalló.
“Lo que me pareció sospechoso es que no me miraba a la cara. Se puso de costado, apoyándose entre las dos puertas del auto sobre su hombro derecho y me hablaba de lado. Yo me giré y le vi la cara, pero estaba todo encapuchado”, comentó el remisero.
Más tarde, Agostina salió caminando con el hombre. “Iba confiada, como si fuera un pariente. Ellos se fueron hacia Valle de San Martín y yo tomé otra dirección”, señaló, precisando que la menor iba vestida de manera sencilla.
Al día siguiente, al aparecer los carteles de búsqueda de Agostina, el remisero contactó a la madre y le informó que la había dejado “con una persona mayor, de entre 30 y 35 años”. Describió al sospechoso como delgado, de aproximadamente 1.80 metros de altura y con rasgos similares a los de un conocido futbolista argentino.
Ariel mencionó que la madre de Agostina identificó “de inmediato” al individuo.










