La primera alternativa consiste en emplear los dólares que el Tesoro tiene depositados en el BCRA. La segunda opción sería usar pesos para adquirir divisas de la autoridad monetaria. Esta obligación coincide con la creciente incertidumbre del mercado sobre el programa financiero oficial, especialmente tras la suspensión de las colocaciones del Bonar 2029, conocido como AO29.
Los últimos datos del BCRA, al 22 de octubre, revelaron que los depósitos del Tesoro en moneda extranjera alcanzaban USD 925 millones. Con un tipo de cambio de $ 1.527, este monto equivalía a $ 1,4 billones. Esta suma es suficiente para cubrir el compromiso con el FMI, aunque el margen se presenta ajustado ante el vencimiento de 800 millones de dólares.
La relación entre estos dos montos es uno de los puntos centrales del debate. Si el Ministerio de Economía decide utilizar directamente los depósitos en moneda extranjera, el saldo quedaría en niveles mínimos. La cuenta podría llegar a cero si se confirma la versión sobre una venta de USD 100 millones por parte del Tesoro destinada a contener el tipo de cambio.
Fuentes oficiales del Ministerio de Economía no proporcionaron detalles sobre el mecanismo planificado para cumplir con el pago al FMI y tampoco respondieron sobre la supuesta venta de dólares que habría realizado el Tesoro.
Un economista consultado evaluó la situación basada en los datos disponibles: “Al último dato disponible le alcanzaba justo. Si efectivamente vendió dólares ayer, entonces probablemente tenga que salir a comprar. Pesos tiene, los dólares los tiene el Banco Central”.
La segunda opción implicaría utilizar los depósitos en moneda nacional del Tesoro para adquirir dólares del BCRA. Al 22 de octubre, esos fondos sumaban $ 8,9 billones, lo que permitiría adquirir las divisas necesarias para hacer frente al vencimiento sin depender exclusivamente de los dólares ya depositados en la autoridad monetaria.
Esta operación tendría un impacto sobre las reservas brutas del Banco Central. Si el BCRA vende dólares al Tesoro, sus reservas se reducirían por el monto de la transferencia. Por este motivo, analistas del mercado han vinculado esta alternativa con las dudas sobre la solidez del programa financiero que presentó el Gobierno.
El mecanismo implica que el Tesoro entrega pesos y recibe divisas del Banco Central, que luego podrán destinarse al pago de intereses con el FMI. Aunque este esquema no altera el compromiso externo, sí cambia la fuente inmediata de las divisas utilizadas para cumplirlo.
El uso de los depósitos en pesos permitiría, total o parcialmente, preservar el saldo del Tesoro en moneda extranjera. No obstante, el Banco Central registraría una disminución en sus reservas brutas y estaría obligado a comprar dólares en el mercado para recuperar las divisas entregadas al Tesoro y sostener la acumulación de reservas.
La decisión sobre esta alternativa dependerá de la estrategia que adopte el equipo económico antes del lunes y de la situación de las cuentas en moneda extranjera tras las operaciones de los últimos días.
Las opciones para cubrir el vencimiento ante el FMI surgen en un contexto de incertidumbre respecto al programa financiero. La Secretaría de Finanzas decidió suspender las colocaciones del AO29 ante la suba de tasas, buscando evitar el establecimiento de rendimientos más elevados en las emisiones de deuda.
El programa presentado por el ministro de Economía, Luis Caputo, preveía la colocación de USD 6.000 millones en el mercado de capitales local durante este año, y USD 5.000 millones adicionales para el próximo año. La emisión de bonos en dólares formaba parte de las fuentes planificadas para reunir los recursos necesarios.
La suspensión de las emisiones del AO29 ha inquietado al mercado, ya que, si esta situación persiste, podría generar un faltante dentro del programa financiero. El Ministerio de Economía contaba con la expectativa de obtener parte de los recursos mediante deuda en el mercado local, pero la paralización de estas operaciones limita esa posibilidad mientras las tasas continúan en aumento.
Aunque la situación del bono no determinará por sí sola el pago del lunes, sí se inserta en el contexto que analizan los especialistas. Las necesidades de financiamiento previstas para este año y el siguiente incluyen vencimientos externos, depósitos del Tesoro y acceso a mecanismos alternativos para obtener divisas.
Alejandro Giacoia, economista de EconViews, indicó que el Gobierno está considerando el uso del swap con China como una opción para sustituir los recursos que no logre conseguir mediante emisiones de deuda. Esta posibilidad se relaciona con los USD 5.000 millones que el programa financiero proyecta captar durante el próximo año.
“El Gobierno dice que eso lo puede reemplazar usando el swap con China”, comentó Giacoia, posicionando este mecanismo como una alternativa frente a la dificultad de colocar deuda en el mercado local a través de un bono en dólares.
Cappella ofreció una opinión similar: “Podría usar el swap de China para cubrir esos USD 5.000 millones que faltan cubrir”. El uso de este instrumento permitiría atender parte de las necesidades planificadas sin recurrir a una emisión de deuda local en moneda extranjera.
Giacoia también mencionó otra posibilidad para completar el programa financiero: que el Tesoro adquiera más reservas al Banco Central. “Si no, una alternativa va a ser que tenga que comprarle más reservas al Banco Central”, explicó, destacando el impacto directo que esto tendría sobre la necesidad de acumulación de divisas: “Eso obligaría a que el Banco Central compre más dólares en el mercado para poder vendérselos al Tesoro y, a su vez, acumular reservas”, afirmó.
El martes, el FMI comunicó que se había alcanzado un acuerdo a nivel del personal del organismo y el Gobierno respecto a la tercera revisión del acuerdo. Esto resulta fundamental para desbloquear el desembolso pendiente por USD 900 millones, aunque su efectividad depende del tratamiento en el directorio, lo que se prevé para diciembre.
“El personal técnico del FMI valora positivamente el diálogo sólido y constructivo con las autoridades, así como su compromiso constante con la aplicación de políticas disciplinadas y de reformas orientadas al mercado en el marco del programa. Una vez cumplidos los pasos restantes acordados, se prevé que la tercera revisión se someta a consideración del Directorio Ejecutivo del FMI a principios de diciembre”, concluyeron en el comunicado del organismo.










