El domingo pasado, los chicos estaban pasando el día con su familia cuando la corriente del río Gallegos los arrastró en la zona conocida como Palermo Aike, a 35 kilómetros de Río Gallegos. Desde entonces, se desplegó un operativo de búsqueda con efectivos de fuerzas de seguridad y buzos tácticos. El dispositivo llegó a reunir a 120 personas y esta madrugada incorporó un helicóptero.
La búsqueda de José y Leo, hermanos de 10 y 12 años, mantuvo en vilo a toda la ciudad. Los niños jugaban al fútbol en el club Talleres, que brindó apoyo permanente a la familia.
De acuerdo con la reconstrucción de los hechos, los menores fueron arrastrados por la fuerte corriente el domingo por la tarde. Estaban junto a otros dos jóvenes, de 14 y 15 años, que lograron resistir la fuerza del agua.
En el operativo participaron la Policía de Santa Cruz, Gendarmería y Prefectura, junto con especialistas y personal de distintas áreas. El jefe de Gabinete, Pedro Luxen, indicó que los datos aportados por los jóvenes que vieron por última vez a los hermanos permitieron a los buzos delimitar el área de búsqueda y orientar el rastreo.
El gobernador Claudio Vidal participó de los primeros vuelos de la mañana y expresó su acompañamiento a la familia en sus redes: “No hay palabras que puedan aliviar un dolor tan inmenso como el que hoy atraviesan”.
Los padres y los abuelos de los niños permanecieron cada día junto al río, acompañando la búsqueda. Un equipo de profesionales de la salud está disponible para asistirlos durante estas horas críticas.
El predio conocido como La Toma, donde la empresa estatal Servicios Públicos Sociedad del Estado tiene la planta de captación de agua potable que abastece a la ciudad, es un lugar frecuentado por vecinos durante los pocos días soleados y los fines de semana de verano. También suelen ir pescadores, debido a la presencia de pozos en el cauce del río Gallegos.










