La interacción agropecuaria entre Argentina y Kazajistán, que había estado limitada hasta el momento, está en vías de una reactivación significativa. Encabezada por el viceministro de Agricultura, Amangaliy Berdalin, la comitiva kazaja incluyó a Syrym Ertaev y Dauren Salykov, presidente y director, respectivamente, de la Unión de Criadores de Ganado de Kazajistán, además de otros productores y empresarios del sector.
Berdalin comentó: “El nivel actual de comercio en este sector sigue siendo insuficiente y no se corresponde con el potencial existente”, subrayando la necesidad de “incrementar el comercio bilateral” en un contexto en el que Argentina se presenta como “uno de los países líderes mundiales en producción ganadera”. El viceministro también enfatizó que la ganadería se encuentra en un período de “priorización” dentro de la política económica de Kazajistán.
Para avanzar en este objetivo, se ha implementado un “Plan Integral de Desarrollo Ganadero 2026-2030” que tiene como propósito aumentar el número de bovinos, ovinos y equinos. Además, se planea duplicar las exportaciones hacia 2031, siendo la importación de reproductores de alta calidad genética fundamental para estos fines.
Kazajistán se posiciona como el quinto país en el mundo por superficie de pastizales, contando con 61 millones de hectáreas aún por explotar. El sector ganadero representa cerca del 40% del Producto Interno Bruto agrícola del país, y más del 60% de la población bovina pertenece a la raza local Kazak White Head. Según datos de la embajada, se estima que el stock ganadero alcanzó los 8,5 millones de cabezas en 2025.
En este contexto, el gobierno de Kazajistán ha implementado un plan de incentivos agresivo que incluye líneas de financiamiento con tasas del 2,5% a diez años y subsidios directos de hasta 1500 dólares por cabezas adquiridas. Además, se proyecta la incorporación de 140.000 animales anuales hasta 2030.
Desde Argentina, el subsecretario de Mercados Agroalimentarios e Inserción Internacional, Agustín Tejeda Rodríguez, destacó la capacidad del país para satisfacer esta demanda, afirmando: “Sabemos que tienen un ambicioso programa hacia adelante de crecimiento. La Argentina está en condiciones de hacer una producción importante de genética bovina”. Asimismo, resaltó algunos avances sanitarios logrados el año anterior: “Hemos conseguido muchos acuerdos sanitarios bilaterales el año pasado, aunque quedan aspectos logísticos por resolver.”










