El resultado deja interrogantes sobre la recuperación en el último tramo del año. La industria continúa en retroceso y el desempeño presenta diferencias marcadas entre sectores.
En agosto, el Estimador Mensual de Actividad Económica del Indec había anotado un avance mensual de apenas 0,1%, después de la caída de 2,9% en julio. En la comparación interanual, bajó 1,7% y acumuló dos meses consecutivos de retroceso.
Los primeros cálculos privados para septiembre arrojaron una mejora mensual, aunque no alcanzaría para revertir el saldo del trimestre. Analytica estimó un alza de 1% frente a agosto y Equilibra, de 0,5%.
A partir de esos datos, ambas consultoras calcularon que la actividad se contrajo cerca de 2,5% en el tercer trimestre respecto del segundo. Dos trimestres consecutivos de caída constituyen una recesión técnica, pero el dato aún debe ser confirmado por las cifras oficiales.
La industria también exhibió dificultades. El Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina calculó que la actividad fabril cayó 0,2% en septiembre frente a agosto y 3,4% interanual. En los primeros nueve meses del año, acumuló una baja de 2,8% respecto del mismo período de 2025.
Por su parte, la medición de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas registró una caída industrial interanual de 2,9% en septiembre. En el tercer trimestre, la producción se redujo 3,2% frente al mismo período del año anterior y 4,3% respecto del segundo trimestre, con ajuste estacional. La entidad señaló que la industria atraviesa una etapa de contracción desde mayo.
El panorama varió de acuerdo con la actividad. La refinación de petróleo y algunos segmentos de alimentos y bebidas estuvieron entre los rubros con mejor desempeño acumulado. En contraste, la producción automotriz bajó 17,2% entre enero y septiembre frente al mismo período de 2025. También cayeron los bienes de capital, 7,6%, y los bienes de consumo durables, 9,4%.
Analytica calculó que, si la actividad conserva en septiembre el nivel registrado ese mes, el cuarto trimestre empezaría con un arrastre estadístico positivo de 0,7%. Ese efecto podría favorecer el resultado trimestral, aunque no garantiza que la economía mantenga una recuperación en los próximos meses.
Equilibra, en tanto, recortó a 1% su proyección de crecimiento del PBI para 2026. La consultora estimó que la actividad de los sectores no primarios cayó 1,6% interanual en septiembre. El agro, la energía, la minería y la pesca, en conjunto, avanzaron 4,6%, impulsados por la energía y la minería.
El empleo también figura entre las preocupaciones. Desde un banco público señalaron que la economía creó 466.000 puestos de trabajo no registrados en los últimos dos años. También advirtieron que, con la actividad en los niveles actuales, la creación de empleo no alcanza para cubrir las necesidades del mercado laboral.
En el Gobierno consideran que el último trimestre del año debería mostrar una recuperación firme. Esa expectativa fue planteada por el Banco Central en el Informe de Política Monetaria presentado el jueves pasado.
El organismo advirtió, sin embargo, que el crecimiento podría volver a estar condicionado por el frente externo. “Existen riesgos en el corto plazo: que se agraven los conflictos geopolíticos, que las condiciones financieras internacionales se endurezcan o que la demanda externa crezca menos. Estos riesgos para el escenario podrían afectar la inversión y el desempeño de algunos sectores transables”, señaló el informe.










