La legisladora porteña Silvia Imas, del bloque de La Libertad Avanza, organizó la ceremonia en conjunto con la asociación que dirige Nava Rubenzadeh. Durante el evento, varios oradores hicieron un llamado a la paz en el mundo y a la convivencia a pesar de las diferencias.
La diputada Imas abrió la jornada con un discurso en el que abordó las tensiones actuales en distintas partes del mundo. “Nos dimos cuenta de que la paz no está garantizada y no corresponde a una determinada región geográfica ni a una religión. El terrorismo ataca en el mundo”, afirmó. La legisladora también recordó el atentado a la Embajada de Israel y a la AMIA como momentos clave en la historia del país.
“Desde mi lugar, quiero trabajar para formar a los jóvenes, para que entiendan lo que es el terrorismo internacional, para que sepan que tenemos que luchar contra ese flagelo que atenta a todo el mundo, sin nación, sin religión, atenta contra la paz, atenta la democracia, atenta contra las libertades”, agregó.
Ariel Cohen Sabban, expresidente de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) y actual vicepresidente de la Asociación de Amigos de la Universidad Ben-Gurión en Argentina, también dirigió unas palabras al público, resaltando el papel de la institución académica israelí como un modelo de convivencia y generación de conocimiento. Destacó que la Universidad Ben-Gurión del Néguev es “uno de los principales centros de investigación e innovación del Estado de Israel”, con logros en áreas como inteligencia artificial, ciberseguridad, manejo del agua y agricultura sostenible. Además, mencionó un estudio de la Universidad de Stanford que la posicionó como la primera universidad de Israel y la tercera fuera de Estados Unidos en formación de emprendedores con impacto global.
Cohen Sabban enfatizó la responsabilidad de Argentina en la defensa de los valores democráticos. “En un contexto internacional marcado por el crecimiento del antisemitismo, la discriminación y otras formas de intolerancia, reafirmar esos valores constituye una responsabilidad compartida y un mensaje de esperanza para el mundo”, indicó. Para cerrar, recordó una frase atribuida a David Ben-Gurión: “El futuro no se espera; el futuro se construye”, instando a los presentes a contribuir, desde sus respectivos roles, a un “mundo más libre, más justo, más humano y en paz”.
El Procurador General de la Nación, Eduardo Casal, también participó del evento. “Decían que la existencia misma del Estado de derecho, como hoy lo conocemos, se asienta fundamentalmente sobre la concepción de un hombre como ser libre y dotado de todos los derechos. Esas son las ideologías del iluminismo y la filosofía de la ilustración. Pero como siempre sucede con los modelos teóricos, la teoría es un ideal que, como tal, no se presenta en la realidad, sino que se erige como una meta para alcanzarla”, señaló. “La paz no aparece así como un simple estado de quietud o de ausencia de conflicto, sino como un objetivo que demanda innumerables cursos de acción para lograr, como dice nuestro preámbulo, afianzar la justicia”, añadió.
Posteriormente, se llevó a cabo una presentación que incluyó a representantes de diversas confesiones, como judíos, católicos y musulmanes, quienes enviaron un mensaje de diálogo y respeto para alcanzar la paz. El gran rabino sefardí Isaac Sacca realizó una analogía con la historia de la Torre de Babel, afirmando: “La paz no se construye cuando todos tenemos las mismas ideas. Eso es guerra. Querer imponer una idea para todos iguales, un solo idioma, una sola idea para todos, eso fomenta la guerra. Y Dios quería enseñarle a la humanidad. La paz tiene que ser cuando hay distintas ideas y convivimos juntos en paz”.
Como parte de la ceremonia, se encendieron ocho velas. La primera fue activada por el gran rabino Sacca, junto a representantes de la Iglesia Católica, la Iglesia Ortodoxa, la Iglesia Evangélica y de la Comunidad Musulmana. La segunda vela fue encendida por el ministro de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Giménez, acompañado por Nava Rubenzadeh. La tercera correspondió al Procurador General de la Nación, Eduardo Casal, al procurador general ante la Corte Suprema de la Provincia de Buenos Aires, Julio Marcelo Conte-Grand, y a Ariel Berliner. La cuarta vela fue encendida por los embajadores de Armenia, Croacia, Eslovaquia, Hungría, Israel y Panamá, junto a una representación de Austria.
La quinta vela correspondió al doctor Gabriel Salem, vicepresidente primero de la DAIA, al rabino Eliahu Hamray y a la jueza Sandra Arroyo Salgado, quien recordó al fiscal Alberto Nisman: “Es un honor haber participado de este encendido de velas. Sin dudas, la luz debe iluminarnos a todos por la paz social. Entiendo que la verdad es la llave y la justicia es el instrumento para construir esa paz”, concluyó. “Construir la esperanza sin discursos del odio, sin terrorismo”, añadió.
La sexta vela reunió a representantes del cuerpo diplomático, incluyendo a los encargados de negocios de Costa Rica y Guatemala, así como al ministro consejero de Uruguay, entre otros. La séptima vela correspondió al Consejo Académico de la Asociación de Amigos de la Universidad Ben-Gurión. Finalmente, la octava y última fue encendida por Mario Montoto, presidente de la Cámara Israelí Argentina, junto a la legisladora Imas y Rubenzadeh.
El acto central de la jornada consistió en un homenaje al embajador de Israel en Argentina, Eyal Sela, quien se retirará de su cargo. Durante esta parte del evento, se le entregó una placa conmemorativa por parte de Rubenzadeh, quien recordó la visión inicial de Ben-Gurión, el primer Primer Ministro de Israel: “Lamentablemente, no logró ver la paz. Los países vecinos que no aceptan la decisión de formar el Estado de Israel”.
Sela comentó sobre la paz con países vecinos como Egipto y Jordania, y los acuerdos de Abraham, deseando que este proceso continúe a pesar de las dificultades actuales. “La paz nos une y vamos a seguir hablando de la paz”, concluyó.
Por último, Nava Rubenzadeh subrayó: “La construcción de la paz es una responsabilidad compartida. El futuro no se espera, el futuro se construye. Que Argentina siga siendo un lugar donde el diálogo prevalezca sobre el odio. Cuando el diálogo reemplaza a la indiferencia, la paz deja de ser un ideal para ser una realidad que construimos entre todos”.










