La asistencia al evento no solo fue impresionante, sino que superó ampliamente el récord anterior de 520.000 asistentes, establecido durante el Gran Premio de Australia de 1995 en un transcurso de tres días. En contraste, en Buenos Aires se alcanzó esta cifra en una sola jornada, con la actuación de un único piloto y en un contexto de exhibición, en lugar de una competición oficial.
“600.000 personas alentando a Franco en las calles de Buenos Aires… Gracias totales”, publicó Alpine en sus redes sociales oficiales. Este evento generó un fervor sin precedentes entre el público y se alza como un hito en el ámbito de las exhibiciones automovilísticas.
Antes de esta presentación, Londres ostentaba el récord de convocatoria, con 500.000 personas en 2004 en un evento que contó con la presencia de icónicos pilotos como Jenson Button, Nigel Mansell, David Coulthard y Juan Pablo Montoya. Un hecho similar ocurrió en 2006 durante el Road Show de Renault en Sevilla, donde 250.000 personas se reunieron para ver a Fernando Alonso, entonces campeón vigente.
“De los mejores días de mi vida manejar un F1 en casa fue algo épico que no me voy a olvidar nunca!!!! Esta fiesta es de todos ustedes gracias por hacerlo posible y por hacernos pasar un día tan especial!!!!!!!”, compartió Colapinto en sus redes tras la exhibición. Alpine y Flavio Briatore, asesor ejecutivo del equipo, también expresaron su admiración al argentino después de este destacable evento.
El inicio de la exhibición de Colapinto ocurrió cerca de las 12:55 con el Lotus E20, marcando el regreso de un monoplaza de la Fórmula 1 al país después de 14 años. Durante más de 20 minutos, el piloto realizó una serie de maniobras que incluyeron aceleraciones, giros cerrados y las clásicas “donuts” sobre el asfalto, provocando la ovación de los miles de asistentes.
El joven piloto se detuvo en varias ocasiones para saludar a los seguidores que se encontraban detrás de las vallas, un gesto que replicó al finalizar la exhibición al caminar por el trazado para acercarse a quienes lo apoyaron. Al concluir la primera parte del espectáculo, Colapinto regresó al paddock, donde se volvió a encontrar con su abuela y otros familiares.
Entre los momentos más destacados de la exhibición se encuentra cuando Colapinto asumió el control de una réplica del Mercedes-Benz W196, el famoso modelo conocido como “Flecha de Plata”, que fue conducido por Juan Manuel Fangio.









