Las defensas de Julio De Vido, Roberto Baratta y Cristina Kirchner presionaron para que el testigo revelara sus fuentes, solicitando la identidad de una persona ajena al expediente y cuestionando de forma reiterada sobre las anotaciones en los cuadernos, además de indagar sobre su manejo de los manuscritos. Pasada la medianoche, Cabot tuvo que exponer ante el Tribunal y la Fiscalía, señalando que “son esos los cuadernos que me dieron”, en referencia a los documentos originales, no a fotocopias.
“¿Por qué se reunió con esas personas? ¿Qué habló con esas personas? ¿Qué le llevó a examinar el contenido de los cuadernos? ¿La reunión en el diario fue para definir una estrategia legal?”, fueron solo algunas de las preguntas iniciales planteadas al periodista por las defensas.
En enero de 2018, recibió de José Bacigalupo, en una caja, los ocho cuadernos de Oscar Centeno, quien fue chofer de Roberto Baratta. Posteriormente, el 1 de agosto de ese mismo año, el juez Claudio Bonadio llevó a cabo numerosas detenciones de empresarios, funcionarios y choferes en una operación simultánea realizada en plena madrugada. Este evento marcó un hito significativo en la investigación conocida como los Cuadernos de las Coimas.
Diego Cabot fue el primero en revelar el contenido de los cuadernos, cuyo contenido fue confirmado en una pericia técnica, que establecería coincidencias con las copias introducidas previamente en el expediente y confirmaría que los escritos pertenecen a Centeno. Al presentar el material ante la justicia, Cabot incluyó copias y fotografías obtenidas en el diario, ya que devolvió los manuscritos en la misma caja.
De los ocho cuadernos, únicamente seis fueron recuperados un año después, aunque Centeno había afirmado que se habían dejado en la parrilla de su casa. Estos documentos fueron incorporados al expediente ya elevado a juicio oral. El kirchnerismo ha despreciado las “fotocopias” con connotaciones negativas, intentando disminuir la credibilidad del contenido y de la prueba inicial que generó más de 300 acciones impulsadas por el Ministerio Público Fiscal.
En su declaración como testigo, Cabot explicó las circunstancias de la obtención de los cuadernos y cómo llevó a cabo su investigación, la cual realizó en un entorno de gran confidencialidad y con un equipo limitado. Ante la pregunta de por qué sintió curiosidad al examinar los cuadernos, la defensa de Baratta, encabezada por la ex ministra de la Mujer K Elizabeth Gómez Alcorta, recibió una respuesta clara de Cabot: “Porque soy periodista”. El periodista indicó que su primera revisión consistió en comprobar las fechas, identificar a las personas mencionadas y entender el patrón en las anotaciones realizadas.










