El Presidente Javier Milei intensifica su enfrentamiento con la prensa, calificando al periodismo argentino como “un asco” y atacando directamente a Luis Novaresio
El presidente de la Nación, Javier Milei, ha vuelto a situarse en el centro de la polémica tras lanzar un durísimo ataque contra el periodismo argentino a través de sus redes sociales. En un posteo cargado de virulencia, el mandatario escaló su retórica confrontativa al asegurar que “el 95 por ciento de los periodistas argentinos son un asco”, además de dirigir agravios personales al reconocido conductor televisivo Luis Novaresio. Este nuevo episodio subraya la tensa relación entre el Poder Ejecutivo y una parte significativa de los medios de comunicación en Argentina.
El Coeficiente de Gini: la chispa que encendió la furia presidencial
La nueva andanada presidencial tuvo como origen un segmento televisivo donde Luis Novaresio intentó explicar un concepto económico clave: el Coeficiente de Gini. El momento se produjo durante un móvil en vivo que cubría las clases públicas y protestas organizadas por docentes de la Universidad de Buenos Aires (UBA), quienes exigen al Gobierno de Milei el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. En medio de esta cobertura, Novaresio interactuó con estudiantes y procedió a ofrecer una explicación del indicador económico, la cual fue inmediatamente considerada errónea y falaz por el presidente.
La contundente réplica de Milei y la crítica a la “ignorancia” periodística
La respuesta de Milei no se hizo esperar y fue ejecutada con su característico estilo incisivo en su cuenta de X (anteriormente Twitter). El presidente no solo descalificó la explicación de Novaresio, sino que la catalogó de “ignorante” y la comparó con el indicador Rawlsiano, un concepto derivado del filósofo John Rawls.«PERIODISMO ARGENTO (95%). Aquí periodista ignorante explicando el Coeficiente de Gini. Lo primero es que si quiere dar clases que sepa de lo que habla. El indicador del que habló es el Rawlsiano (mejor contra peor). Esto se deriva del postulado de Rawls qué el bienestar viene dado por el bienestar del grupo social más postergado», apuntó esta mañana el mandatario sin filtro.
El mandatario, en un intento por demostrar la falta de rigor del conductor, se dispuso a ofrecer su propia definición técnica:Milei también explicó que el Coeficiente de Gini es un índice de concentración y que representa la diferencia entre la distribución observada y la que viene dada por la igualdad perfecta. Y argumentó: «De ahí que un Gini de cero implica perfecta igualdad y uno unitario desigualdad perfecta».
Un ataque frontal a la credibilidad del periodismo
Tras desarmar, a su juicio, la explicación de Novaresio, el presidente generalizó su crítica para arremeter contra la profesión en su conjunto, redoblando sus ataques y utilizando términos sumamente duros.«En definitiva, los periodistas (95%) no sólo son mentirosos seriales e ignorantes. Sino que además son arrogantes pretendiendo dar clases de lo que no saben. SON UN ASCO (95%). CIAO!», disparó el presidente fiel a su estilo.
El dardo final a Novaresio: la “ignorancia reconocida”
Lejos de suavizar el tono, Milei concluyó su descargo con una nueva arremetida dirigida personalmente contra Novaresio, empleando una ironía punzante que buscaba destacar la supuesta contradicción entre la ignorancia del conductor y su pretensión de educar a la audiencia.Por último -y lejos de poner paños fríos- Milei volvió a la carga contra el conductor y arremetió: «En favor de Novaresio, al menos reconoce ser ignorante. Por eso no se entiende el motivo de que pretenda dar clases sobre un tema que ignora».
Este episodio marca un punto álgido en la cruzada del presidente contra lo que él denomina el “periodismo militante” o “ensobrado”, utilizando las redes sociales como plataforma directa para descalificar y desacreditar a figuras mediáticas que considera críticas o inexpertas en temas económicos.









