La disputa se desató públicamente cuando Caputo, a través de su cuenta en la red social X, acusó a Martín Menem, aliado de la hermana del Presidente, de gestionar una cuenta anónima que criticaba a la administración de Milei. Dentro del Gobierno, existe una creciente preocupación por las repercusiones que esta crisis podría acarrear, mientras que el Presidente permanece en silencio, sin manifestar su apoyo a ninguno de los bandos.
“Podrán fingir demencia, pero lo que pasó es serio”, comentó uno de los consultados. “Es difícil prever el desenlace de esta situación, pero es evidente que hay una fractura sin precedentes”, añadió otra fuente.
Karina Milei, Menem y Caputo coinciden en la mesa política, lo que podría incrementar la desconfianza en sus interacciones. Este es el segundo quiebre interno en menos de quince días; el anterior ocurrió cuando Patricia Bullrich, jefa del bloque libertario en el Senado, exigió públicamente a Adorni que presentara su declaración jurada “de inmediato”. En esa ocasión, el Presidente intervino tanto públicamente como en una reunión de gabinete, brindando respaldo a Adorni.
La cuenta de Twitter atribuida a Menem, identificada como @PeriodistaRufus, fue eliminada, pero el equipo digital de Caputo logró capturar numerosos mensajes críticos hacia el Gobierno y algunos de sus miembros. En uno de los mensajes, se le retó a Caputo: “Decime que te querés sentir importante cuando estás en caída libre @slcaputo. Sos el fracaso más grande que carga el presidente. Te queda poco”, mientras Caputo se encontraba en Washington, transitando reuniones con la administración trumpista.
Los mensajes de la cuenta no solo contenían críticas, sino también descalificaciones hacia el Presidente Javier Milei y su hermana. Desde el entorno del presidente de la Cámara de Diputados se negaron a tener relación con la cuenta cuestionada, aunque otros desde el sector cercano a Caputo argumentaron: “Desde hace tiempo sabemos que es de él. No es la primera vez que se equivoca”.
A pesar de la eclosión en las redes sociales, las tensiones se habían acumulado previamente. Fuentes oficiales predicen que la situación no se resolverá fácilmente y sus consecuencias podrían sentirse en las próximas semanas. “Es imposible saber ahora en qué terminará esto”, indicó un miembro del oficialismo.










