Este miércoles, la atención en el Congreso se centró en la respuesta de Sánchez, quien llegó al hemiciclo a las nueve de la mañana para participar en la sesión parlamentaria de control al gobierno.
“Toda la colaboración con la Justicia, todo el respeto a la presunción de inocencia y todo mi apoyo al presidente Zapatero”, declaró Sánchez.
Rodríguez Zapatero, quien ocupó la presidencia del Gobierno español entre 2004 y 2011, fue defendido por Sánchez, quien destacó su legado al señalar: “El (ex) presidente Zapatero extendió derechos y libertades, nos sacó de una guerra ilegal en Irak y acabó con ETA”. Además, reafirmó que no tiene intención de adelantar el calendario electoral, con comicios fijados para el próximo año.
“Habrá elecciones en 2027 y, si los españoles quieren, aquí seguiremos cuatro años más para seguir haciendo avanzar a España”, respondió a Alberto Núñez Feijóo, líder de la oposición, quien cuestionó su permanencia en el cargo con la frase: “¿Qué hace todavía ahí manchando un día más la presidencia del gobierno de España?”.
Sánchez enfrenta un complicado horizonte tras la reciente derrota del PSOE en las elecciones regionales de Andalucía, donde su partido obtuvo el peor resultado de su historia con solo el 22,7 por ciento de los votos en una región históricamente socialista. Este revés se suma a los desfavorables resultados de las últimas elecciones autonómicas en Extremadura, Aragón y Castilla y León.
A este panorama se suma el reciente levantamiento del secreto de sumario en una investigación judicial que involucra a Rodríguez Zapatero, una figura clave dentro del actual Partido Socialista, quien ha respaldado varias decisiones de Sánchez. Las sospechas apuntan a la posible participación de Zapatero en un supuesto desvío de los 53 millones de euros que la aerolínea Plus Ultra recibió como parte de las ayudas estatales durante la pandemia.
La Audiencia Nacional ha citado al ex presidente para interrogarlo sobre presuntos delitos de tráfico de influencias, falsedad documental y organización criminal. Rodríguez Zapatero se convierte así en el primer ex presidente español bajo investigación y deberá comparecer el 2 de junio. En un auto de 90 páginas, el juez José Luis Calama, del Juzgado Central de Instrucción Número 4 de la Audiencia Nacional, sostiene que el ex presidente lideraría una “estructura estable y jerarquizada de tráfico de influencias”.










