Durante la conversación, Giacobbe ofreció detalles sobre la evolución de esta percepción: “Creció desde 35 hasta 41. La cantidad de gente que dice frente a esta situación económica: ‘No aguanto más’”.
El analista apuntó que el núcleo del descontento es de índole económica: “No es la única variable, pero es la variable claramente dominante y principal”. Aclaró que la degradación no necesariamente se debe al desempleo, sino a la pérdida de poder adquisitivo, incluso entre aquellos que aún tienen trabajo: “Mientras los argentinos sigan sintiendo que están 0,5 peor que el mes pasado, el clima se va a seguir agravando. No para una revolución social en Plaza de Mayo, pero sí para abajo”.
Al comentar sobre la evolución de las emociones sociales, Giacobbe dijo: “Cada vez que arranca un gobierno, yo hago esa famosa nube de palabras de con qué emoción definirías a la Argentina. Siempre significa esperanza al principio”.
Sin embargo, advirtió que “la esperanza es un reloj de arena que se da vuelta. ¿Cuánto tiempo estoy dispuesto a esperar para eso por lo que me ilusioné y por lo que te voté?”.
El analista subrayó que la imagen negativa de Javier Milei se sitúa alrededor del 54%. “El último mes, los 36 puntos que tengo de imagen positiva de Milei, el mes pasado eran 33. Este último mes no cayó, pero el mes anterior había caído 7. Y los tres meses anteriores a eso había caído 1,5 cada vez”, puntualizó sobre el deterioro gradual.
El informe indica que la polarización persiste, con los extremos condicionando el debate público: “Del 45% que no lo votó a Milei, podés esperar solamente queja, todo está mal, todo estuvo siempre mal, vamos para peor, es el apocalipsis. Del 30% que lo votó, lo único que podés esperar es termo libertarianismo”.
Para Giacobbe, la atención debe enfocarse en el “25% de gente que se le sumó a Milei en segunda vuelta, no porque lo eligiera entre todos los candidatos, sino porque tenía que decidir entre Frankenstein y el hombre lobo”.
Al profundizar en la dinámica de este sector, mencionó: “Todavía conserva la esperanza con dolor diciéndotelo, y otra parte que empieza a perder la esperanza y esa esperanza empieza a torcer en tristeza”. Esta variabilidad, según el consultor, será decisiva de cara a futuros comicios.
Finalmente, la conversación también tocó la percepción del liberalismo, a través de una pregunta inédita en la serie de Giacobbe y Asociados: “La gente utiliza palabras como pobreza, libertad, delincuentes, esperanza, camino correcto, progreso, corrupción. Está toda la polémica, Gonza. Es una buena foto de la conversación social”. El director de la consultora interpretó que el liberalismo “salió del placard hace muy poquito” y sigue vinculado a temores históricos.
Giacobbe concluyó describiendo una clase política que no logra aprovechar el desgaste del gobierno: “Nadie capitaliza los problemas del gobierno”.










