Para una unidad de dos dormitorios, un baño y cocina —ya sea integrada o separada, el diseño más solicitado en el segmento residencial básico— los precios se determinan según tres variables técnicas: el sistema constructivo seleccionado, el nivel de terminación y los costos asociados al montaje en el terreno. La combinación de estos factores influye más en el precio final que el tamaño específico, ya que la mayoría de las empresas opera con módulos predefinidos de entre 45 m² y 60 m² para esta configuración.
En relación a las viviendas con panelería tipo steel frame industrializada, que actualmente son el estándar medio del mercado, el precio de referencia en junio de 2026 oscila entre $11.000.000 y $15.000.000 para la estructura completa, incluyendo paredes externas, tabiques internos, aislamiento térmico y cubierta de metal. Este rango incluye terminaciones básicas: revestimientos interiores en placa de yeso, aberturas de aluminio de línea económica y pisos cerámicos estándar. La instalación eléctrica y sanitaria suele estar contemplada, aunque no siempre incluye artefactos, lo que puede aumentar el costo total entre un 10% y un 20% según la marca y el tipo de equipamiento elegido para baño y cocina.
Las casas de madera prefabricadas, que siguen siendo populares en áreas periurbanas y rurales, tienen un costo algo inferior, aunque las diferencias son notorias según el tratamiento de la estructura y el tipo de aislamiento. Para un modelo de dos dormitorios, un baño y cocina, el valor promedio varía entre $9.000.000 y $12.000.000. Este tipo de construcción generalmente requiere mantenimiento periódico y, en ciertos casos, un refuerzo adicional en la base o en la cubierta para adaptarse a las normativas municipales, lo que podría sumar gastos no contemplados en el precio inicial. No obstante, se mantienen como una opción competitiva para quienes priorizan plazos de entrega rápidos y menor inversión inicial.
En el extremo superior del mercado se encuentran las viviendas modulares fabricadas con paneles SIP (Structural Insulated Panels), que ofrecen un mejor rendimiento térmico y mayor durabilidad. En junio de 2026, el costo para una unidad de dos dormitorios y un baño construida con este sistema se sitúa entre $14.000.000 y $20.000.000, dependiendo del grosor del panel, la calidad de las aberturas y el tipo de cubierta. Este rango generalmente incluye instalaciones completas y, en algunas ocasiones, muebles fijos de cocina. La diferencia de precio en comparación con otros sistemas se debe a su mayor eficiencia energética y a la reducción de los tiempos de construcción, dado que el montaje puede finalizarse en menos de una semana si el terreno está preparado.
A los costos de fábrica se añaden los gastos de traslado y montaje, que varían según la distancia hasta la planta de producción y las características del lote. El transporte puede representar entre un 5% y un 12% del valor total, mientras que la preparación del terreno —que incluye la platea de hormigón, la nivelación y las conexiones a servicios— suma entre $1.000.000 y $5.000.000, según la superficie y el tipo de suelo. En regiones donde no hay acceso a red de gas o cloacas, la instalación de alternativas como biodigestores o termotanques eléctricos de alta eficiencia puede incrementar aún más el presupuesto.
En resumen, el costo real de una casa prefabricada de dos dormitorios, un baño y cocina en Argentina en junio de 2026 varía considerablemente, desde $9.000.000 para opciones de madera con terminaciones básicas hasta $20.000.000 para sistemas modulares más avanzados. Sin embargo, para obtener un presupuesto exacto, las empresas requieren información sobre el lote, la ubicación específica y las especificaciones de terminación, ya que estos factores pueden impactar significativamente el costo final.










