En la Casa Rosada buscan restarle importancia a esta decisión, subrayando que no implica un cambio en la relación con Washington. Desde Balcarce 50 destacan que mantener el vínculo con la administración de Trump sigue siendo clave para su política exterior, además de manifestar su intención de facilitar un nuevo encuentro entre ambos presidentes a lo largo del año, en un formato parecido al de la CPAC.
La decisión se produce en un contexto de reestructuración interna tras la salida de Manuel Adorni y la llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete. Milei ha optado por quedarse en Argentina para concentrarse en las reformas que el Ejecutivo pretende llevar al Congreso y en la reorganización de la coordinación política con gobernadores, legisladores y aliados.
“El viaje no está en agenda. Nunca estuvo confirmado”, aseguraron desde el Gobierno. Esta declaración busca desactivar la interpretación de una cancelación formal y organizar el mensaje oficial, tras informes de varios medios que indicaban una posible participación del Presidente en los festejos centrales por los 250 años de independencia de Estados Unidos.
Sin embargo, Milei sí asistió a una celebración anticipada realizada por el embajador estadounidense en Argentina, Peter Lamelas. Este gesto diplomático hacia Washington fue significativo: el Presidente estuvo presente en la residencia oficial junto a Karina Milei y algunos miembros del Gabinete, pocas horas después de designar a Santilli como nuevo jefe de ministros.
Desde el Gobierno destacan que esta presencia fue suficiente para reafirmar el vínculo político con Estados Unidos y con la administración de Trump. Durante el evento, Lamelas volvió a expresar su apoyo hacia el rumbo de Milei, instando a fortalecer la alianza bilateral. En la Casa Rosada interpretaron este mensaje como una señal de respaldo en una semana marcada por cambios internos y la necesidad de relanzar la gestión.
El Presidente no ofreció un discurso durante la celebración, pero participó de la ceremonia junto al embajador y compartió el acto con funcionarios, empresarios, diplomáticos y gobernadores. Santilli, quien había asumido horas antes, quedó a cargo de la coordinación política del Gabinete.
La presencia de gobernadores en la jura del nuevo jefe de Gabinete y en la celebración en la embajada formó parte de un mismo mensaje político. Desde Balcarce 50 intentan mostrar que la salida de Adorni permitió ordenar un frente que había sido afectado por la investigación judicial sobre su patrimonio y por las tensiones legislativas que obstaculizaron parte de la agenda del Senado.
El Gobierno desea que Santilli se enfoque en restaurar la relación con los mandatarios provinciales y las fuerzas aliadas. La prioridad es avanzar con reformas pendientes, tales como la reforma electoral, el Súper RIGI, la legislación sobre propiedad privada, pliegos judiciales, la Ley Hojarasca, la ludopatía y el etiquetado frontal. En la Casa Rosada consideran que para lograr estos objetivos es fundamental que el Presidente permanezca en el país y mantenga una agenda interna más activa.
La decisión de no asistir a Estados Unidos se suma a la cancelación de la participación de Milei en la cumbre del Mercosur en Paraguay. En este caso, el Gobierno también argumentó que el presidente decidió enfocarse en la gestión y en la reorganización del Gabinete, aunque la decisión también se interpretó en función de las tensiones con Lula da Silva.
Desde Balcarce 50 insisten en que la ausencia en los festejos del 4 de julio no afectará la relación con Trump. Milei mantiene un alineamiento claro con Estados Unidos y busca conservar esa agenda durante el año, estableciendo nuevos contactos políticos y eventuales encuentros en foros internacionales o eventos conservadores, siendo la CPAC uno de los formatos más atrayentes para el entorno presidencial.
El Presidente ha participado en varias ocasiones en eventos relacionados con el ámbito republicano y la derecha internacional. En el Gobierno consideran que estas actividades le permiten combinar política exterior, proyección ideológica y contacto con inversores, sin necesidad de categorizar cada viaje como una visita bilateral formal.










