La modificación, que se encuentra formalizada en el Boletín Oficial a través del Decreto 689/2026, reemplaza el Anexo R del Decreto 779/95, que anteriormente regulaba este sector. Los cambios fueron diseñados por la Dirección Nacional de Transporte Automotor de Cargas, que depende del Ministerio de Economía, con la colaboración de otros organismos del área.
Con las nuevos límites establecidos, los vehículos motorizados por GNC, eléctricos o híbridos pueden ahora alcanzar una longitud de hasta 19,60 metros. Según el Ministerio de Desregulación y Transformaciones del Estado, este ajuste busca “acompañar los nuevos estándares de fabricación regionales y aprovechar la disponibilidad de Gas Natural Vehicular derivada del desarrollo de Vaca Muerta”.
La normativa también otorga una tolerancia adicional en el peso para compensar la carga extra de estos vehículos alternativos: hasta 1000 kilos para camiones rígidos y ómnibus, y hasta 2000 kilos para vehículos tractores y ómnibus articulados, siempre bajo ciertas condiciones técnicas.
Respecto a los bitrenes, la longitud máxima permitida ahora es de 23,40 metros para el B1, 26,50 metros para el B2 y 31,25 metros para el B3 si utilizan GNC o motorizaciones alternativas. En las configuraciones B2 y B3, el peso bruto total combinado puede llegar a las 75 toneladas.
Para que estos vehículos puedan circular dentro de las nuevas dimensiones, la normativa exige el cumplimiento de requisitos de seguridad, como sistemas de frenos ABS, control electrónico de estabilidad (ESC) y suspensión neumática, así como una relación mínima de 6 CV-DIN por tonelada hasta 55,5 toneladas y de 6,75 CV-DIN/t para pesos superiores.
A diferencia del régimen previo que limitaba su circulación a corredores habilitados, los bitrenes B2 y B3 podrán transitar libremente por la Red Vial Nacional, salvo en tramos restringidos por motivos de seguridad vial o en puentes que no soporten el peso del vehículo.
El ministro Sturzenegger indicó que esta modificación facilitará “agilizar y bajar costos del transporte terrestre”. “Lo que teníamos era el absurdo de que camiones que podían cargar más estuvieran limitados por una norma obsoleta”, comentó en relación a la nueva normativa.
Con este decreto, la Secretaría de Transporte queda habilitada para actualizar los esquemas de peso y potencia de los vehículos de carga, así como para establecer plazos de aplicación o excepciones técnicas.










