“Los problemas cardíacos y aquellos vinculados al metabolismo, como la obesidad, la diabetes tipo 2, la hipertensión y las dislipidemias, constituyen una de las causas principales de enfermedades y mortalidad”, destacó el Dr. Gustavo Frechtel, médico de la mencionada institución y presidente del Congreso Internacional de Medicina Interna que se desarrollará del 12 al 14 de agosto, centrado en estos temas.
“El envejecimiento de la población es otro de los grandes temas de preocupación. Cada vez hay más personas mayores con múltiples afecciones, fragilidad, deterioro cognitivo y polifarmacia. Sin embargo, la sociedad argentina aún no está preparada para este rápido cambio”, añadió el especialista.
La salud mental es otro aspecto crucial; en el Hospital de Clínicas, las solicitudes de atención por problemas depresivos en jóvenes han aumentado cerca del 30% en los últimos dos años. “La ansiedad, la depresión, el insomnio y el burnout han incrementado tras la pandemia, representando una gran proporción de las consultas clínicas, a menudo relacionadas con síntomas físicos”, indicó Frechtel.
Simultáneamente, los expertos han señalado el resurgimiento de enfermedades infecciosas, con un aumento en los casos de coqueluche, y registros de sarampión y hepatitis A en 2025, además de un crecimiento de casi el 80% en la tuberculosis entre 2020 y 2025, según datos oficiales. Preocupa también el incremento de la resistencia a los antimicrobianos y la necesidad de preparación ante nuevos brotes.
El avance tecnológico presenta otro desafío importante. La Inteligencia Artificial ha llegado para quedarse y, si se utiliza de manera adecuada, puede ser una herramienta valiosa para la práctica médica.
“Su integración en el diagnóstico, la educación y la comunicación médica genera entusiasmo, pero también plantea dudas respecto a la calidad de la información, la responsabilidad profesional y el uso correcto”, comentó Frechtel.
No obstante, una parte significativa del tiempo en las consultas médicas ahora se destina no solo al diagnóstico o tratamiento, sino también a desmentir información errónea o incompleta que los pacientes obtienen a través de redes sociales o tecnologías de inteligencia artificial, según indicaron desde el Hospital de Clínicas.










