La ludopatía, una problemática que ha suscitado una creciente preocupación tanto social como económica, entra a formar parte de los problemas abordados por el sistema de salud pública. De ahora en más, el Ministerio de Salud tiene la responsabilidad explícita de diseñar y ejecutar políticas públicas que se centren en la prevención, concientización, capacitación, investigación y tratamiento integral de este trastorno.
La decisión se apoya en un preocupante diagnóstico del Observatorio Argentino de Drogas, que depende de la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas del Ministerio de Salud. Según el Séptimo Estudio Nacional sobre Consumo de Sustancias Psicoactivas en Estudiantes de Enseñanza Secundaria 2025, se encontraron datos alarmantes: más del 25% de los estudiantes secundarios dijo haber participado en apuestas con dinero en el último año, siendo la prevalencia mayor en las actividades realizadas a través de plataformas digitales.
El decreto subraya la intervención estatal al describir la ludopatía como un “trastorno médico reconocido, que provoca pérdida de control, afecta la salud mental, daña la economía personal y familiar, y deteriora el desempeño educativo y laboral”. Por ello, se busca equiparar sus estrategias de prevención y asistencia a las de otros consumos problemáticos tradicionales.
Asimismo, el DNU redefine las competencias de los ministerios de Economía y Salud en lo que respecta al control sanitario. Economía asumirá la fiscalización sanitaria de la producción agropecuaria, forestal y pesquera, abarcando la regulación, registro y control de la sanidad y calidad de los productos agroalimentarios, que incluyen bebidas, aguas minerales, productos dietéticos y alimentados en general, sin importar su origen. Esta supervisión abarcará todas las etapas de producción, desde la transformación hasta la comercialización y exportación.
Por su parte, el Ministerio de Salud mantendrá la autoridad y la elaboración de normas en el ámbito alimentario, mientras que en relación a productos de higiene y cosmética, su intervención estará limitada a la identificación de sustancias prohibidas y de uso condicionado.










