La nutricionista clínica y deportiva Anna Serra afirmó que no es necesario recurrir a alimentos exóticos o costosos para lograr estos objetivos. “Un plato de lentejas con verduras y aceite de oliva puede resultar nutricionalmente más valioso que muchos alimentos que se consideran superalimentos”, indicó durante una reciente entrevista.
Uno de los cambios más significativos en el proceso de envejecimiento es la sarcopenia, que consiste en la pérdida progresiva de masa y fuerza muscular. Esta condición tiende a acelerarse con el tiempo si no se acompaña de una buena nutrición y ejercicio adecuado.
Con el paso de los años, también disminuye el gasto energético y cambian las necesidades de ciertos nutrientes, lo que hace aún más crucial priorizar la ingesta de alimentos de calidad.
Serra sugirió tener siempre algunos alimentos básicos en la heladera: verduras frescas a diario, huevos entre tres y cinco veces a la semana, pescado tres o cuatro veces semanales —incluyendo una o dos porciones de pescado azul— y lácteos fermentados como yogur de manera regular.
Estos alimentos, según la especialista, son fuente de proteínas, fibra, grasas saludables, vitaminas y minerales esenciales para asegurar una mejor calidad de vida en la vejez. “Todos ellos aportan los nutrientes necesarios para mantener una alimentación equilibrada y saludable”, precisó.
Para favorecer la salud cerebral y alcanzar los 80 años en óptimas condiciones, Serra resaltó los beneficios de seguir un patrón de alimentación mediterráneo. Su recomendación abarca el consumo diario de frutas y verduras, aceite de oliva virgen extra, frutos secos, cereales integrales y pescado azul varias veces por semana.
Además, aconsejó limitar el consumo de ultraprocesados, azúcares, alcohol y carnes procesadas, dado que la salud del cerebro está íntimamente relacionada con la salud cardiovascular.
La nutricionista remarcó que el secreto de una buena alimentación no radica en prohibir alimentos, sino en la calidad, la cantidad y la frecuencia de consumo. “No hay que buscar una alimentación perfecta, sino una dieta saludable que se pueda mantener durante toda la vida”, culminó. También agregó que la verdadera longevidad implica llegar a la madurez con fuerza, autonomía y calidad de vida, más allá de simplemente vivir más años.










