A sus 40 años, Rooney presenta una imagen muy distinta a la que ofreció en sus últimos años en el campo. Tras su retiro, el exdelantero había incrementado significativamente su peso, pero en tiempos recientes ha empezado una nueva etapa con un enfoque renovado en su alimentación y estado físico. Según sus propias palabras, ha logrado reducir aproximadamente 40 kilos.
El exgoleador del Manchester United también se sometió a una intervención quirúrgica, aunque por razones diferentes. Rooney operó su nariz debido a un problema que le dificultaba respirar adecuadamente por un lado, lo que además afectaba el descanso de su esposa a causa de sus ronquidos.
La metamorfosis física del exfutbolista ha suscitado comentarios y especulaciones acerca de las estrategias que empleó para bajar de peso. Rooney desmintió haber recurrido a inyecciones para adelgazar, en referencia a los fármacos GLP-1, y aseguró que su transformación se debe a una mejora en su dieta y a su nuevo régimen de entrenamiento.
“Por lo visto, hace poco he visto que dicen que estoy usando esa cosa del lápiz (las inyecciones). Es una lástima, porque me estoy esforzando mucho para perder peso. Al parecer, dicen que estoy usando el lápiz”, manifestó el británico.
Sobre la cirugía de nariz, Rooney también compartió el motivo que le llevó a tomar esta decisión: “No podía expulsar aire por un lado de la nariz, así que me la arreglé”.
Más allá de su cambio físico, Rooney está atravesando una fase de transformación en su vida personal y profesional. El exdelantero admite que está en la búsqueda de nuevos objetivos tras su carrera como futbolista y sus experiencias como director técnico.
“No lo hago por dinero (el tema de la televisión); lo hago para tener un objetivo, en lugar de quedarme en casa todo el día. Existe la posibilidad de que nunca vuelva a entrenar, así que hay que mirar hacia adelante… Necesito un papel en The Masked Singer, aunque me destrozarían”, bromeó, haciendo referencia a un popular reality de celebridades.










