El ecuatoriano ingresó al campo a los 11 minutos del segundo tiempo y, en 42 minutos, demostró su habilidad para moverse en el área, cabeceando constantemente en soledad y cambiando así el rumbo del encuentro. “Agradezco a Dios por esto, pasé momentos difíciles pero sabía que viniendo a Boca iba a ser así. Sé lo que es jugar en equipos grandes y la exigencia que conlleva. Hay que ganar siempre y nos preparamos siempre para ganar”, añade.
La adaptación del delantero al juego del equipo fue desafiante desde su debut, el 18 de agosto, cuando Boca se impuso 4 a 0 a Recoleta. En su quinto partido, se convirtió en titular y jugó los 90 minutos ante Gimnasia de Mendoza (2-2), aunque esa actuación no le aseguró un lugar definitivo en el plantel. Finalmente, el 11 de septiembre, marcó su primer gol ante Central Córdoba, y este domingo en Rosario sumó tres más.
“Sabía que llegar acá iba a ser difícil, ya estaba formado el plantel y estaba inactivo durante mucho tiempo después del Mundial. Era consciente de que los primeros partidos serían complicados. Con el tiempo me fui poniendo bien físicamente para estar a la altura de mis compañeros. Jugué algunos partidos y ahora he podido ayudar al equipo a ganar”, sostiene.
Respecto a las indicaciones del técnico durante su ingreso, el ecuatoriano menciona que no hubo nada en específico, pero que sabía que habría muchos centros y se concentró en esa tarea.
Valencia se convirtió en el quinto jugador en la historia de Boca en marcar tres goles de cabeza en un mismo partido. Pasaron 44 años desde que lo hizo el Tigre Ricardo Gareca, en un triunfo por 4-1 ante Mariano Moreno de Junín, el 21 de febrero de 1982. Los otros tres jugadores que lograron este hito lo hicieron en las décadas de 1930 y 1940: Roberto Cherro ante Vélez (3-1) el 25 de noviembre de 1934; el paraguayo Delfín Benítez Cáceres ante Talleres de Escalada (7-1) el 8 de mayo de 1938; y Jaime Sarlanga ante Banfield (4-0) el 10 de septiembre de 1944.










