El resultado posicionó a Boca en la parte alta de la tabla general, aunque aún debe aguardar los resultados de otros equipos. Para Herrera, el gol representó la culminación de un trayecto que comenzó a los seis años, pasando por todas las categorías juveniles hasta encontrar su lugar en el primer equipo durante esta temporada.
El central se estableció como segundo marcador central, un rol que asumió tras haber explorado distintas posiciones durante su formación. Su inclusión también ofreció una opción alternativa a un plantel que cuenta con varios defensores provenientes de las inferiores.
Antes de su destacada actuación frente a Independiente, Herrera había tenido un recorrido amplio en las categorías formativas. Participó en 65 partidos con la Reserva y tuvo implicancia en el Torneo Proyección, un certamen que sustituyó al tradicional torneo de esa división.
En dicho torneo, fue parte del equipo que ganó el Clausura Proyección contra Gimnasia, anotando uno de los penales decisivos de la serie y vinculándose así a un título de la camada juvenil que posteriormente comenzó a integrarse al plantel superior.
Su conexión con el club incluye momentos destacados de sus años formativos. Uno de ellos lo tuvo como alcanzapelotas durante una celebración de un gol de Darío Benedetto en un Superclásico. Con el tiempo, dejó esa función en la banda para encontrar su lugar en el campo de juego.
En sus inicios, Herrera no se desempeñaba exclusivamente como defensor. Jugó en el mediocampo antes de consolidarse en la línea defensiva, donde adquirió habilidades que le permitieron adaptarse a ambas franjas de la defensa, explicando su versatilidad como primer o segundo marcador central.
Esa flexibilidad le permitió ganar protagonismo cuando le llegó su oportunidad en Primera. Desde que se estableció como titular, ha sido considerado por encima de futbolistas como Ayrton Costa.
La relación del “Vasco” Arruabarrena con la familia del defensor precede su llegada al plantel profesional. El padre de Herrera fue compañero de Arruabarrena en la novena división, aunque luego siguieron caminos diferentes en el fútbol. El entrenador también conoce al abuelo del jugador; no obstante, enfatizó que el lugar de Herrera en el equipo se debe a su talento y al desempeño que ha demostrado a lo largo de su trayectoria en el club.
El joven defensa forma parte de una línea defensiva que incluye a Di Lollo, otro jugador también formado en Boca. La presencia de ambos refleja una etapa en la que los juveniles del club han encontrado oportunidades en diferentes posiciones del equipo.
En las divisiones formativas también estaban Aranda y Flores. Aranda sufrió una lesión y podría regresar antes de fin de año, siendo parte de una generación que ha competido y obtenido títulos en torneos juveniles.
El nombre por el que se le conoce en el ámbito futbolístico no es el que figura en la planilla. A Herrera le dicen Jagger debido a su parecido físico con Mick Jagger, el icónico cantante de The Rolling Stones, una comparación que comenzó cuando tenía 15 años, jugando en las inferiores de Boca.
El defensor comentó en alguna ocasión que el apodo lo había acompañado durante cuatro o cinco años. Curiosamente, admitió que hasta ese momento no había escuchado ninguna canción de la banda británica. Su peinado y ciertos rasgos faciales fueron suficientes para que el apodo se instaurara.
Ahora, su nombre resuena nuevamente por motivos deportivos. El cabezazo contra Independiente le proporcionó a Boca tres puntos cruciales antes del clásico y lo presentó como una opción con relevancia en el área rival.
Herrera buscará mantener su lugar en el equipo de Arruabarrena cuando Boca se enfrente a River, con ambos conjuntos arribando con resultados positivos en la antesala de un nuevo Superclásico.










