Entre las modificaciones más destacadas se encuentra la eliminación de la posibilidad de reinstaurar instituciones especializadas para la internación de casos psiquiátricos, una propuesta incluída en el texto original enviado por la Casa Rosada el 20 de abril.
A solicitud de senadores de diversas bancadas y de varios ministros provinciales que forman parte del Consejo Federal de Salud (Cofesa), se mantendrá la prohibición de los manicomios, tal como lo establece la ley de salud mental sancionada en 2010. Además, se ampliará la cobertura de la ley para incluir todas las adicciones, más allá de las relacionadas con el consumo de estupefacientes, y se permitirán las internaciones involuntarias, las cuales deberán ser validadas por un equipo interdisciplinario en un tiempo determinado, especialmente en aquellos casos en que el paciente no esté en condiciones de tomar la decisión.
El anuncio fue realizado en una conferencia de prensa liderada por las senadoras libertarias, quienes estuvieron acompañadas por Patricia Bullrich (Capital), jefa de la bancada oficialista en la Cámara alta; Nadia Márquez (Neuquén) e Ivanna Arrascaeta (San Luis), presidentas de las comisiones de Legislación General y de Salud, respectivamente.










