En diálogo con medios, el presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), Gustavo Weiss, consideró como “positiva” la decisión de emplear el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) para asegurar los recursos, aunque admitió que por el momento “no es mucho el volumen” disponible. Weiss anticipó que “a medida que se agote este cupo, se vayan generando más”. Caputo detalló que el total de $2 billones se destinará a través de licitaciones por montos de $200.000 millones cada una, siendo la primera de ellas programada para la próxima semana.
El presidente de CAMARCO añadió que esta medida “va a dinamizar la venta de viviendas usadas y terminadas” y que, a medida que el stock disponible se reduzca, se iniciará la construcción de nuevas viviendas para impulsar el sector. Cabe recordar que la necesidad de revitalizar la construcción fue un punto destacado por Kristalina Georgieva, titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), durante su reciente visita al país.
El sector de la construcción se encuentra actualmente un 20% por debajo de los niveles de noviembre de 2023, según datos del INDEC, lo que ha resultado en la pérdida de 1.669 empresas y la reducción de 80.873 puestos de trabajo, de acuerdo a la información proporcionada por CEPA.
Acerca de los créditos hipotecarios, Weiss expresó que “los bancos están entusiasmados” por el anuncio, una opinión respaldada por algunas entidades financieras consultadas. Una fuente del sector señaló: “Es una medida que va en línea con la recuperación de la economía y dinamiza muchísimo”. Además, subrayó que “hay muchas pymes vinculadas a la construcción y refacción, y me parece que va en esa dirección”.
Sin embargo, la cautela persiste en algunos bancos. Desde la Asociación de Bancos Públicos y Privados de la República Argentina (ABAPRA), indicaron que están evaluando los anuncios del Gobierno para determinar su alcance y operativa. “No tuvimos conversaciones previas con el equipo económico sobre esta iniciativa”, cuestionaron.
Reconocieron que se trata de una intervención de política pública destinada a inyectar liquidez al mercado hipotecario, pero enfatizaron la importancia de que el programa “garantice condiciones de acceso para todas las entidades financieras, de modo que contribuya al desarrollo del crédito hipotecario de manera amplia y equilibrada”.
Por otro lado, desde Puente recordaron que el esquema anunciado no es una novedad; ya se implementó en 2009 tras la crisis financiera internacional, cuando el FGS licitó depósitos a plazo fijo para que los bancos financien la adquisición de automóviles nacionales.










