Los tres estilos comparten algunos rasgos: flequillos más descontracturados, pero sin perder prolijidad. Uno de ellos, además, retoma una tendencia de los años noventa que vuelve con fuerza.
El primero es el low taper con fringe. Se caracteriza por un degradado sutil en los laterales, casi imperceptible, que no requiere pasar mucho tiempo con la máquina. El flequillo, en cambio, tiene más textura y es menos rígido, aunque conserva un aspecto prolijo.
El siguiente es el middle part, inspirado en la moda de los años noventa y peinado con la raya al medio, de modo que el pelo cae hacia ambos lados. Leonardo DiCaprio lo convirtió en un ícono en Titanic. La versión actual, sin embargo, está renovada para darle un aire más moderno.
El tercer estilo es el french crop. Algunos peluqueros lo hacen solo con tijera y dejan volumen y textura en la parte superior. Otros suman un degradado en los laterales, una opción que combina bien con una barba prolija. El flequillo suele llevarse descontracturado, sin seguir una forma específica.
La asesora también recomienda otros dos cortes: el mini mullet, con degradado únicamente en los laterales y el pelo largo atrás, y el buzz cut, que consiste en rapar el cabello, aunque manteniendo cierto largo. En este último caso, también se puede incorporar un pequeño degradado en algunas zonas.
Aunque estos estilos se perfilan como tendencia para fin de año, la experta sostiene que la elección depende en buena medida del estilo personal, la textura del cabello y los rasgos faciales. Esos factores pueden facilitar que un look se adapte a cada persona o, por el contrario, hacer que resulte menos conveniente.
Las mujeres suelen pensar más antes de hacerse un cambio de look. A diferencia de los hombres, un corte puede durar meses y ser difícil de modificar, sobre todo si durante ese tiempo disminuyó el volumen del cabello.
Ana Espejo, peluquera: “Después de los 60, darle mucho volumen al pelo con batidos o fijador puede hacernos parecer más grande”
Algunos cortes, según los expertos, pueden generar una impresión distinta de la buscada. Los peluqueros señalan tres en particular que pueden hacer que una mujer parezca mayor.
El primero es el bob, uno de los estilos más elegidos. Sin embargo, si tiene líneas demasiado rectas y un acabado rígido, puede restarle movimiento al cabello y endurecer las facciones. Los estilistas aconsejan optar por una versión con las puntas desmechadas y más textura, para lograr un aspecto rejuvenecido.
Las capas también son una alternativa para renovar el estilo, pero si son demasiado cortas en la coronilla pueden producir el efecto contrario y dar una apariencia anticuada. Lo ideal es llevarlas largas, para sumar movimiento y volumen y enmarcar mejor el rostro.
Por último, el flequillo ofrece muchas posibilidades de adaptación, aunque su elección depende en gran medida de la forma del rostro. Según los estilistas, uno muy voluminoso y grueso puede endurecer la expresión. Por eso recomiendan versiones más livianas o abiertas, que den libertad a las facciones y mantengan la personalidad del peinado.










