El S&P Merval y la deuda soberana resistieron la volatilidad internacional y el alza de tasas en EE. UU. La suba de calificación soberana refuerza el optimismo sobre el retorno del país a los mercados internacionales de crédito.
Los mercados financieros de Argentina culminaron el mes de julio con un balance positivo en sus carteras. A pesar de un contexto internacional complejo —marcado por las tensiones geopolíticas en Oriente Medio que presionaron al alza el precio del petróleo, la volatilidad en Wall Street y la suba en las tasas de los bonos del Tesoro estadounidense—, los activos locales lograron consolidar ganancias tanto en pesos como en dólares.
S&P Merval: el sector energético lidera las alzas
El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires finalizó en los 3.291.323 puntos, acumulando en julio una mejora del 2,2% en pesos y del 3,9% medido en dólar “contado con liquidación” (CCL) (alcanzando los USD 2.100).
- Comportamiento por sectores: Las firmas del sector Oil & Gas encabezaron los rendimientos positivos, beneficiadas por la suba internacional del crudo. Se destacaron YPF (+17%), Vista Energy (+10,4%) y Ternium (+16,5%).
- Sector bancario: Los títulos financieros mostraron mayor volatilidad (un “beta” más alto) y cerraron el mes con caídas de hasta el 3,9% en Wall Street, en sintonía con el ajuste del Nasdaq.
- Perspectivas: Desde la consultora IEB señalaron que la inminente temporada de presentación de balances corporativos podría definir una nueva tendencia para el mercado local tras semanas de lateralización.
Bonos soberanos y Riesgo País: el impacto de Moody’s
La renta fija en dólares cerró la última semana con comportamiento mixto, situando el Riesgo País de J.P. Morgan en torno a los 430 puntos básicos. El indicador sumó seis unidades en el mes, impulsado por el repunte de los rendimientos del Treasury de EE. UU. a 10 años (4,75%) y a 30 años (5,28%, máximo desde junio de 2006), que elevaron el piso de comparación global.
Sin embargo, el hito determinante del mes fue la mejora en la calificación crediticia por parte de Moody’s, que elevó la nota de la deuda soberana a ‘B3’ con perspectiva positiva.
“Con la mejora de Moody’s, Argentina se termina de consolidar como un crédito ‘B-‘, lo que destraba mayor demanda potencial por parte de fondos internacionales que antes tenían prohibido sumar estos activos por estatuto”, destacaron analistas, anticipando mejores condiciones para una futura refinanciación de vencimientos en las plazas internacionales.
El contexto internacional y la macroeconomía local
El clima financiero global encontró alivio sobre el cierre del mes gracias a los sólidos resultados contables de firmas tecnológicas como Microsoft y a la desaceleración del índice de inflación PCE en Estados Unidos, datos que convalidaron la pausa en las tasas por parte de la Reserva Federal. Según analistas de IOL y Grupo SBS, este repunte exterior contribuyó a traccionar la firmeza del mercado local.
En el plano interno, las consultoras de Finanzas resaltaron el marco de estabilización:
- Inflación: Acumuló un 18,3% en el año, manteniendo una tendencia hacia la desaceleración.
- Base monetaria: Creció un 6,2% (datos al 20 de julio).
- Crédito privado: Las autoridades continúan enfáticas en alentar la oferta de crédito bancario en pesos al sector privado, impulsada mediante la reducción gradual y los esquemas de integración de los encajes bancarios (efectivo mínimo).









