“Sin una verdadera voluntad de transformación, los grandes anuncios pueden convertirse en meras frustraciones. No vamos a presentar una reforma impositiva hasta tener claro quién está dispuesto a respaldar una modificación pro-productiva. Es decir, reducir impuestos para otorgar más poder a los ciudadanos y a las empresas, y menos a un Estado que a menudo sobrepasa las estructuras en todo el país”, subrayó Bullrich.
Durante su participación en el segundo encuentro de la séptima edición del ciclo Democracia y Desarrollo, que tuvo lugar en el Museo Malba, la senadora fue interrogada sobre si algunos proyectos de ley fueron impulsados de forma apresurada desde la Casa Rosada, a lo que contestó: “Creo que un gobierno que reforma y que avanza en algunos momentos enfrenta obstáculos”.
Después de resaltar que el Gobierno mantiene “un control parlamentario” basado en el “consenso” logrado con los bloques aliados, Bullrich señaló: “Nosotros representamos el 30% del Parlamento y para alcanzar el 50% necesitamos contribuciones”. Añadió: “Somos minoría, por lo que todo debe ser negociado y discutido. Esa es la esencia de la democracia, no nos quejamos”.
“Si se requiere más orden en la agenda, estamos dispuestos a implementarlo, pero no vamos a renunciar a reformar una Argentina que enfrenta corrupción, burocracia y múltiples obstáculos. A eso no estamos dispuestos”, afirmó con firmeza.
En el panel titulado “La construcción de la agenda legislativa”, que compartió con la senadora Flavia Royón y los diputados Cristian Ritondo y Miguel Ángel Pichetto, los líderes políticos abordaron nuevas reformas, el empleo y la posible eliminación de las PASO.
En este contexto, Ritondo expuso que el PRO aún no tiene una posición clara sobre la eventual modificación del sistema electoral: “Es un debate que todavía no hemos cerrado dentro del partido. No estamos en condiciones de apoyar la transformación de la ley”, enfatizó.
“Actualmente estamos en discusión. Creemos que las PASO han sido un instrumento positivo. De hecho, en la elección que ganó Javier Milei en 2023 y en la de Mauricio Macri en 2015, permitieron encontrar una alternativa al gobierno kirchnerista”, argumentó.
Además, el diputado enfatizó que el sistema tiene desventajas relacionadas con el costo, el tiempo y el desgaste que implica para los votantes tener que ir a las urnas múltiples veces.
Un momento tenso se produjo cuando Pichetto cuestionó la intención del Gobierno de llevar al Congreso la posibilidad de eliminar las PASO, señalando que “se deben mantener las reglas del juego electoral”, ya que “no pueden ser cambiadas en el último año solo porque le convenga al Gobierno”.
Bullrich respondió: “Actualmente se analiza cuál será el marco de coaliciones políticas que se presentarán el próximo año. Discutir una reforma electoral en un año no electoral es lo correcto. Las elecciones serán el año próximo”. También agregó: “Para realizar una reforma de las PASO, necesitamos alcanzar consensos, así que nos dedicaremos a buscar acuerdos”. Pichetto, en tono provocador, le recordó: “Tú competiste y ganaste en una PASO; ¿fue útil o no?”.
Por su parte, la senadora Flavia Royón, del espacio Primero los Salteños, expresó su disposición a analizar la eliminación de las PASO para el próximo año.
En otro momento del debate, Pichetto criticó la agenda económica del Gobierno, advirtiendo sobre las políticas de desregulación: “Se han expresado preocupaciones sobre la desregulación. Considero que deben gestionar al ministro desregulador, porque es uno de los problemas del Gobierno”, observó.
“No hay una agenda realista. No están abordando el verdadero problema que enfrenta la sociedad. No lo digo desde una perspectiva opositora. Reconocidos economistas han validado el plan económico y han mencionado situaciones críticas. Ricardo Arriazu afirmó ‘mire el Conurbano’. Hay gente que pierde su empleo, que percibe salarios bajos. Se ha desintegrado el salario en el sector privado y ni hablar del sector público”, argumentó.
El diputado opositor criticó las propuestas legislativas presentadas en el primer semestre del año: “No comparto en absoluto un conjunto de medidas recientes que funcionan como elementos destructivos para la economía y que impactan en diferentes sectores”.
Mencionó la ley de tierras, la venta a extranjeros y una reforma del sistema de seguros que permitiría contratar seguros en Taiwán, alterando un sistema que, según él, ha funcionado bien.
Ritondo afirmó que el escenario actual brinda la oportunidad para discutir el crecimiento y la agenda parlamentaria, destacando que la Argentina dejó atrás una etapa de extrema fragilidad económica. “Si recordamos cuál era la situación en Argentina hace dos años y medio, sería imposible mantener este debate. En diciembre de 2023 estábamos al borde de la hiperinflación, con una deuda impagable y una pobreza cercana al 53%”, subrayó.
El diputado recordó que en diciembre de 2023, la agenda del Congreso estaba enfocada en resolver problemas urgentes y avanzar en “parches”. Resaltó el rol del PRO durante la gestión de Javier Milei, afirmando que el partido asumió la responsabilidad de “garantizar el cambio” y “proteger el cambio”.
“Entendiendo que las reformas en Argentina se relacionaban con nuestros compromisos”, aseveró. También valoró el respaldo del expresidente Mauricio Macri al Gobierno: “Por eso el gesto de nuestro partido y, sobre todo, de nuestro presidente, ha sido fundamental”.
Flavia Royón cuestionó al Gobierno de Milei, manifestando que percibe a los opositores como “el enemigo a vencer”. Lo dijo al criticar las acciones del oficialismo en la última sesión del Senado, donde se aprobó la ley de inviolabilidad de la propiedad privada con modificaciones.
“Una macro estable es esencial para cualquier sector. Ahí claramente el logro del gobierno es ponerlo en agenda y priorizarlo. El crecimiento no siempre se traduce en beneficios, porque uno puede incrementar el producto bruto o las exportaciones sin que eso repercuta en el empleo”, concluyó Royón. Y sentenció: “Si al otro lo veo como el enemigo a derrotar, es difícil establecer una agenda”.










