El Gobierno avanzó en su iniciativa por resolver los históricos “cuellos de botella” del sistema eléctrico a través de diversas obras que, a mediano plazo, permitirían superar la emergencia actualmente vigente. En este contexto, se adjudicó la licitación “Alma Sadi”, que tiene como objetivo mejorar la capacidad de almacenamiento de electricidad para utilizar durante picos de consumo y prevenir cortes masivos de luz. Mediante la resolución 155, que fue publicada este martes en el Boletín Oficial, la Secretaría de Energía asignó más de 700 MW de almacenamiento en 20 proyectos, llevados a cabo por cinco empresas, con una inversión estimada de 700 millones de dólares. Los nodos de almacenamiento estarán distribuidos en siete regiones del país: provincia de Buenos Aires, NOA, NEA Chaco-Formosa, NEA Misiones-Corrientes, Litoral Entre Ríos, Litoral Santa Fe y La Pampa. Las empresas adjudicatarias son Genneia, con siete proyectos; DQD Energy (ocho proyectos); 360 Energy Solar (tres proyectos); Aluar (uno) e Intermepro (uno), según informó la Secretaría de Energía. Desde dicha cartera, dirigida por María Tettamantti, se resaltó “la amplia respuesta e interés del sector privado nacional e internacional” ante la convocatoria. Se destacó que en esta etapa del “Alma SADI” se presentaron 235 ofertas técnicas por 8338 MW, lo que representa “once veces más que el objetivo” establecido por el Gobierno. En un comunicado, la Secretaría de Energía subrayó que “la distribución geográfica de los proyectos adjudicados refleja el carácter federal de la iniciativa”. Se indicó que los nodos de almacenamiento se edificarán en las regiones con mayor demanda y que requieren mayores reforzamientos del sistema. En la provincia de Buenos Aires se almacenarán 185 MW; en el NOA, 150 MW; NEA Chaco-Formosa, 161,5 MW; NEA Misiones-Corrientes, 50 MW; Litoral Entre Ríos, 50 MW; Litoral Santa Fe, 36 MW; y en La Pampa, 68 MW. El almacenamiento mediante baterías de última generación “permite responder rápidamente ante variaciones de demanda, aportar flexibilidad al despacho y sumar reservas para operar con mayor seguridad, reduciendo la probabilidad de cortes y mejorando la calidad del servicio eléctrico para usuarios residenciales, comerciales e industriales”, enfatizó el Gobierno. Este conjunto de obras adjudicadas recientemente tiene como antecedente la licitación “Alma-GBA”, realizada en septiembre de 2025 con el fin de reforzar el sistema en el AMBA, cuyas obras están en marcha y se espera que estén operativas para el verano próximo. En esa oportunidad, el Gobierno adjudicó 660 MW de almacenamiento en el AMBA, un 30% más de lo previsto, y estimó que esto implica inversiones del sector privado por 540 millones de dólares.










