La consultora Analytica estima que el Índice Líder de Actividad (ILA) señala un incremento del 0,3% para mayo y indica que la actividad ha mostrado una leve recuperación, con resultados variados entre los principales indicadores. La tendencia del año mantiene un comportamiento en “serrucho”, ya que los crecimientos no logran sostenerse durante dos meses consecutivos.
Por otro lado, Orlando Ferreres & Asociados reportó una mejora del 0,7% en comparación interanual para mayo, estableciendo la serie desestacionalizada en su nivel más alto del año. Ocho de once sectores finalizaron el mes en positivo, aunque el comercio continúa luchando para revertir su tendencia negativa.
Desde Equilibra, prevén un crecimiento del 0,5% mensual desestacionalizado y del 2% interanual en mayo: “Después de la caída de abril (-1,5%), se espera que la actividad se recupere en mayo, manteniendo la dinámica de ‘serrucho’ observada desde febrero de 2025.”
“En un mes donde el sector agropecuario tiene mayor relevancia, con la cosecha de soja, la producción de ganado vacuno, porcino y lácteo se incrementó, explicando la totalidad del crecimiento interanual. El EMAE sin agro se mantuvo estancado en comparación con mayo de 2025 (0%). En relación con el mes anterior, el EMAE sin agro en mayo se habría elevado un 0,3% mensual s.e., tras una caída del 1,1% en abril, y el agro habría incrementado un 2,0% mensual sin estacionalidad”, subrayaron.
En el ámbito sectorial, Analytica señaló que la siderurgia impulsó el repunte industrial, registrando un crecimiento del 26,6% en la producción de acero laminado en caliente. La producción de aceros no planos aumentó un 4,5%, y la de laminados en frío un 2,6%. Asimismo, la producción de aceites se elevó un 9,5%, la de autos un 5,7% y la de gas un 2,9%. Sin embargo, la producción de hierro disminuyó un 5,9%, y las ventas de vehículos a concesionarios cayeron un 9,2%, el mayor retroceso mensual entre los indicadores analizados.
El sector agropecuario también demostró dinamismo. El IACA-BCR registró un aumento del 1,4% mensual en mayo, manteniéndose a solo 0,2% de su récord histórico de febrero. La cosecha de soja abarcó el 75% de la superficie, la mayor proporción para un mes de mayo. La molienda de soja creció un 2% y la de cebada un 1,2%. Interanualmente, el índice general avanzó un 8,8%, con el subíndice de Agroexportación incrementándose un 15,3%.
En el sector de la construcción, el Índice Construya experimentó un alza del 1,9% mensual y el consumo de cemento subió un 7,1%, impulsado por el despacho a granel y el incremento en bolsas. Estos aumentos compensaron la caída del 7,5% en abril, aunque el consumo de cemento se mantiene en mínimos históricos para un mes de mayo, excluyendo 2024 y 2020.
Luego de un aumento del 8,3% en marzo, la construcción nuevamente cayó un 1,8% en abril. Se trata de un sector clave que el ministro Caputo intenta reactivar mediante la concesión de 9.000 kilómetros de rutas nacionales, dado su potencial dinamizador en la economía gracias a ser una actividad intensiva en mano de obra.
El sector automotriz presenta una realidad mixta. La producción de autos creció un 5,7%, pero el patentamiento de vehículos disminuyó un 2,4% y las ventas a concesionarios retrocedieron un 9,2%. El patentamiento de maquinaria agrícola cayó un 1,4%, al tiempo que la demanda eléctrica de grandes usuarios vio una reducción del 0,5%, alineándose con la disminución de la producción industrial.
Orlando Ferreres & Asociados también indicó que en mayo la actividad comenzó a mostrar cifras positivas en comparación anual, aunque destacando que el comercio no logró modificar su tendencia negativa. La agricultura y ganadería crecieron un 6,4% en mayo, acumulando un 7,6% en los primeros cinco meses del año. El crecimiento provino del sector agrícola, mientras que la ganadería vio una reducción en la faena debido al alargamiento de los períodos de engorde y la retención de vientres.
La industria manufacturera creció un 1,3% mensual en mayo, alcanzando el nivel más alto del año según el índice de producción industrial de Orlando Ferreres. Sin embargo, persiste una heterogeneidad interna, ya que la producción de maquinaria y equipo disminuyó un 14,6%, mientras que las refinerías subieron un 10,9%. El acumulado industrial de enero a mayo mostró una contracción del 2,3%. El sector de servicios públicos, específicamente electricidad, gas y agua, creció un 13,1% anual, la mayor tasa en cinco años. La reducción promedio de 3,2℃ en comparación con mayo del año anterior favoreció el consumo de energía. CAMMESA informó un incremento del 10,8% en la generación eléctrica y del 11,1% en la demanda. Este sector sumó un crecimiento total del 3,7% en lo que va del año.
En cuanto a la industria de minas y canteras, esta mostró una expansión del 8,6% en mayo y acumuló un 6,5% entre enero y mayo, impulsada por la extracción de petróleo y las actividades en Vaca Muerta, que lograron un nuevo récord de producción según el Ministerio de Energía de Neuquén.
El ministro justificó su optimismo en la concesión de 9.000 kilómetros de rutas nacionales, la Ley de Inocencia Fiscal, la modernización laboral y la reducción de cargas patronales. Además, remarcó que estas reformas motivaban a las empresas a contratar, al conocer de antemano el costo de un despido y reducir la carga de 18 a solo dos puntos, además de contar con un fondo para enfrentar posibles desvinculaciones.
Sin embargo, no todas las variables han evolucionado según las expectativas del Gobierno. El Fondo de Asistencia Laboral (FAL), esencial para la reforma laboral, fue postergado hasta noviembre debido a su costo fiscal. La Ley de Inocencia Fiscal también sigue a la espera de cambios a pedido de contadores, quienes han señalado riesgos para los contribuyentes.
Paralelamente, el oficialismo enfrenta obstáculos en el Congreso por la inclusión de funcionarios públicos en el Régimen Simplificado de Ganancias (RSG), lo que ha generado más dificultades para la aprobación de las reformas. De este modo, el equipo económico cuenta por ahora únicamente con la concesión de rutas como avance significativo, mientras que desde el sector de la construcción advierten que la obra pública representa solo el 30% de la actividad, ya que el resto depende del sector privado.










