Según fuentes oficiales, el proyecto se elaboró tomando en cuenta las pautas macroeconómicas y criterios macrofiscales del presupuesto nacional. Con estas previsiones, se espera para 2027 una variación del nivel de actividad del 4%, un nivel de precios del 18% y un tipo de cambio de $1847,6 por dólar para fines del periodo. En términos presupuestarios, se prevén gastos totales de $24 billones 94.000 millones y recursos por $24 billones 95.000 millones, lo que resulta en un superávit de $1.000 millones, permitiendo así mantener un presupuesto equilibrado.
La inversión en subtes se presenta como una de las principales apuestas del presupuesto de 2027, destinándose $917.000 millones a obras en la red, lo que representa el mayor nivel de inversión en 20 años y el 21,2% del gasto de capital, en comparación con un promedio histórico del 10%. En este contexto, se iniciarán las obras de la línea F, cuya asignación superará los $360.000 millones durante 2027, con un recorrido que irá desde Barracas hasta Plaza Italia, incluyendo 12 estaciones y una demanda estimada de más de 300.000 pasajeros diarios, abarcando ocho barrios de cinco comunas. La expansión de la red será acompañada por la llegada de nuevos vagones, programándose la instalación de los mismos en abril para las líneas A y C, y a mediados de año para la línea B. También se prevé la modernización de la línea D como parte de un programa más amplio de renovación de la red.
El presupuesto para 2027 contempla, además, la finalización de diversas obras de movilidad, incluyendo la renovación de la Autopista Dellepiane, el Puente Anillo Pampa y el paso bajo nivel de Álvarez Thomas. Antes de finalizar 2026, se completarán los túneles por debajo de la traza del tren Sarmiento en García Lorca e Irigoyen y la ampliación del Puente Labruna. Al exponer los lineamientos del proyecto, el ministro de Hacienda y Finanzas, Gustavo Arengo, subrayó que el presupuesto 2027 reúne una reducción en la carga impositiva junto con una alta inversión pública. “Este proyecto de ley de presupuesto presenta como puntos clave una significativa baja impositiva para la clase media, la mayor inversión en obras de subte de las últimas dos décadas y el sostenimiento del gasto en seguridad y mantenimiento del orden en las calles”, afirmó el funcionario.
Asimismo, el Ejecutivo porteño ha identificado dos aspectos a monitorear durante 2027 para asegurar el cumplimiento de las proyecciones de recursos. Uno de ellos está relacionado con la evolución de la recaudación del Impuesto sobre los Ingresos Brutos, que durante 2026 mostró un desempeño por debajo de lo esperado. En el primer semestre, los ingresos por este tributo se situaron aproximadamente un 6% por debajo de las proyecciones, y esta diferencia, según la evaluación oficial, estaría vinculada en gran parte a un aumento en los niveles de evasión. El segundo aspecto se refiere a la regularidad de los recursos provenientes de la Coparticipación Federal de Impuestos, ante demoras en las transferencias durante 2026. Para el próximo año, se prevén ingresos por $4 billones 690.000 millones asociados al coeficiente de coparticipación del 2,95%.
En cuanto a los cambios propuestos en el régimen de Patentes, este se define como un alivio fiscal para los propietarios de vehículos en la Ciudad, introduciendo una reducción generalizada de la carga tributaria que beneficiará a una significativa porción del padrón. El esquema actual ya distingue diferentes alícuotas según el valor del vehículo, pero para 2027 se proyecta una disminución en todos los tramos y se incorpora un nuevo segmento para facilitar la transición entre las valoraciones. A nivel general, la alícuota efectiva promedio se reducirá del 3% al 2,3%. La modificación tendrá efectos diversos según el vehículo, dado que de los 1.630.000 automóviles que conforman el padrón porteño, cerca de 824.000 pagarán menos que este año, mientras que 654.000 mantendrán el mismo monto. Por ejemplo, un Fiat Cronos 2020, que actualmente paga aproximadamente $110.900 por boleta bimestral, pasará a abonar unos $56.800, mientras que un Peugeot 208 2023 disminuirá su impuesto de $136.500 a $87.800. En el caso de un Renault Kwid 2025, el importe caerá de unos $134.300 a $72.000. En cambio, un Volkswagen Gol 2014 mantendrá su carga actual, que es de $17.600 por boleta.
A su vez, se implementará un cambio para los vehículos más antiguos, ya que el plazo para acceder a la exención por antigüedad se reducirá de 25 a 20 años, lo que beneficiará a unos 152.000 vehículos, aproximadamente el 10% del padrón, que dejarán de pagar Patentes. Un Chevrolet Corsa 2006, que actualmente abona unos $14.700 por boleta, quedará exento. En lo que respecta al Impuesto Inmobiliario y la tasa de Alumbrado, Barrido y Limpieza (ABL), el proyecto de 2027 contempla mantener el esquema de actualización vigente, con ajustes basados en la inflación. El Impuesto Inmobiliario se actualizará exclusivamente por inflación para todas las propiedades, mientras que en el caso del ABL, este criterio se aplicará a los inmuebles con una valuación fiscal de hasta $41,4 millones, que representan el 68% del padrón. Para el 32% restante, correspondientes a propiedades que superan este valor, la actualización incluirá la inflación más un 1% mensual.
El paquete tributario incluye también medidas para actividades relacionadas con el turismo y la cultura, enfatizando que durante el primer semestre de 2027 se mantendrá la exención del ABL para hoteles y restaurantes, beneficio que se extenderá a las librerías, alcanzando así un total estimado similar al de 2026, donde alrededor de 10.000 partidas se vieron beneficiadas. Además, se implementará un beneficio específico para las PyMEs porteñas, que quedarán exentas de la Contribución por Publicidad durante 2027, siempre que hayan tenido una facturación inferior a $461 millones en 2026. Según estimaciones oficiales, alrededor de 17.500 empresas podrán beneficiarse con esta iniciativa, diseñada para reducir la carga tributaria sobre los establecimientos con menor facturación. Por último, se prevé una bonificación del 30% en el cálculo de la Plusvalía Urbana a partir del próximo año, destinada a desarrolladores que busquen reducir costos cuando una obra aproveche una mayor capacidad constructiva, incentivando nuevas inversiones y la generación de empleo.
En consonancia con la eliminación de costos aplicados en ocasiones anteriores para distintas gestiones, la propuesta incluye modificaciones a la Ley Arancelaria, eliminando el costo de 18 trámites, entre los que se encuentran aquellos vinculados con profesionales de la salud, ópticas, empresas fúnebres y trámites registrales y ambientales, entre otros. Este alivio fiscal se articula con una distribución del gasto centrada en Educación, Salud y Promoción y Acción Social, que absorberán el 60,6% del presupuesto, con un total de $14 billones 611.000 millones. Educación será el área con mayor asignación, con el 19,7% del total y un presupuesto de $4 billones 738.000 millones, seguida por Salud, que recibirá el 16,5% con $3 billones 966.000 millones, mientras que Promoción y Acción Social alcanzará el 9,3% con $2 billones 235.000 millones. Seguridad, por su parte, tendrá una participación del 15% del presupuesto, con un monto de $3 billones 604.000 millones, en línea con la priorización del orden público. Esta partida incluirá más de $300.000 millones destinados a la inversión y mantenimiento de la flota de patrulleros, el equipamiento de la Policía de la Ciudad y el fortalecimiento de sistemas de Trunking, videovigilancia y seguridad digital.
Paralelamente al presupuesto 2027, el gobierno de la ciudad también envió a la Legislatura un proyecto para declarar la emergencia hídrica y climática, con el fin de anticiparse a posibles situaciones provocadas por el fenómeno de El Niño. Esta iniciativa será válida por 12 meses y establece herramientas para prevenir, mitigar y responder a precipitación extraordinarias y eventos meteorológicos adversos. Entre las medidas contempladas se encuentran la readecuación presupuestaria, disposiciones sobre organización y gestión de recursos humanos, un régimen especial de subsidios para damnificados y una línea de crédito específica del Banco Ciudad a tasa preferencial para la reparación de viviendas, comercios y vehículos afectados. Asimismo, el presupuesto para el próximo año contempla un aumento del 0,7% al 0,9% de los recursos destinados a obras hídricas. El plan de prevención se organizará en tres ejes: mantenimiento, reparación y ampliación de la red pluvial; gestión del riesgo hídrico para anticipar y reducir el impacto de eventos extremos; y servicios de higiene urbana para mantener despejados los sistemas de drenaje y minimizar factores que puedan agravar anegamientos.










