El fallo proviene de la Sala VIII de este tribunal, a raíz de una presentación realizada por la Lista Naranja de la seccional Campana, que se opone a la actual conducción del gremio. En los nueve puntos que componen la resolución, los jueces Víctor Arturo Pesino y María Dora González declararon la “nulidad de las elecciones llevadas a cabo en la seccional Campana”, así como las elecciones nacionales de la UOM del 18 de marzo, debido a que “no se conformó en debida forma el Colegio Electoral”.
Se dispuso el “cese inmediato” de las autoridades tanto nacionales como de Campana, estableciendo que “los mandatos anteriores de la UOM vencieron el 22 de marzo de 2026. La UOM, tanto en la seccional Campana como a nivel nacional, está acéfala”, según se destaca en el fallo emitido este viernes. Alberto Biglieri ha sido nombrado interventor judicial para este período.
Furlán había sido reelecto en marzo con el apoyo de representantes de 48 de las 53 seccionales, aunque esa jornada estuvo marcada por denuncias y la intervención previa de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, que suspendió el proceso trascendentales horas antes de las elecciones.
La demanda judicial se presentó a raíz de presuntas irregularidades en las elecciones de la seccional Campana, que se llevaron a cabo a principios de marzo.
La cúpula del sindicato, bajo la dirección de Furlán, desestimó la orden judicial, alegando no haber recibido notificación alguna sobre el fallo. Sin embargo, se había anticipado que el conflicto podría escalar, dado que la anulación de las elecciones y la intervención judicial eran escenarios posibles.
Previo a las elecciones, Furlán enfrentó acusaciones por malversación de fondos que los trabajadores metalúrgicos aportan al sindicato, equivalentes al 2% de sus salarios. El líder del gremio firmó un convenio secreto con una empresa, USEM SA, para manejar estos aportes, a cambio de una comisión del 0,5% del total.
Soledad Calle, dirigente del gremio y miembro de La Cámpora, es accionista de la mencionada empresa. Esta investigación, iniciada por la Fundación para la Paz y el Cambio Climático, involucra a Furlán por posible administración fraudulenta, fraude y asociación ilícita, y llevó al allanamiento de la sede central de la UOM, a cargo del juez Julián Ercolini.
Poco después de la decisión de intervenir la UOM, la Confederación General del Trabajo (CGT) emitió un comunicado en rechazo a la medida. “Rechazamos enfáticamente el fallo de la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo que, arbitrariamente, anuló las elecciones en la Unión Obrera Metalúrgica y dispuso su intervención. Detrás de esta maniobra judicial, las presiones sobre las paritarias y el intento de disciplinar al gremio, se esconde un nuevo ataque contra la organización de las y los trabajadores”, expresaron desde la central.
“Cuando avanzan contra un sindicato que pelea por salarios, industria y empleo argentino, avanzan contra todo el movimiento obrero. La defensa de la democracia sindical y de la representación de las y los trabajadores no se negocia”, añadieron en una declaración titulada “¡No a la intervención de la UOM!”.
Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE Nacional, dirigió sus críticas hacia el Gobierno de Javier Milei, afirmando: “No vamos a permitir que la Justicia y el Gobierno vulneren la autonomía de las organizaciones sindicales”. Agregó que la intervención “violenta la voluntad de los trabajadores y pretende disciplinar a los dirigentes gremiales que luchan.”










