Este descenso marca un cambio en la tendencia observada durante los primeros meses del año. A pesar de que entre enero y julio se registra una mejora interanual del 1,7 por ciento, las cifras más recientes indican una disminución en el dinamismo del sector.
Luego de un crecimiento del 6,5 por ciento mensual en mayo, la serie desestacionalizada descendió un 4,3 por ciento en junio y un 4,6 por ciento en julio. La tendencia ciclo también se deterioró, con retrocesos de 0,4 por ciento en mayo, 0,8 por ciento en junio y 1,1 por ciento en julio.
De los trece grupos de insumos analizados, nueve reportaron bajas interanuales. El asfalto encabezó las caídas con un descenso del 23,1 por ciento, seguido por el yeso con una reducción del 21,2 por ciento y los ladrillos huecos con una caída del 12,9 por ciento.
También disminuyeron las ventas de cales, que bajaron un 9,8 por ciento; el hormigón elaborado, con un descenso del 9,5 por ciento; el cemento portland, con una caída del 8,1 por ciento; placas de yeso, que disminuyeron un 7,2 por ciento; así como los pisos y revestimientos cerámicos que retrocedieron un 6,9 por ciento. Los hierros redondos y aceros para la construcción también vieron una baja del 2,4 por ciento.
Por otro lado, algunos rubros lograron mostrar resultados positivos, aunque dispares. Los artículos sanitarios de cerámica crecieron un 7 por ciento, los mosaicos graníticos y calcáreos un 0,7 por ciento, y las pinturas apenas un 0,1 por ciento. Un grupo denominado “resto”, que engloba productos como grifería, tubos de acero sin costura y vidrio plano, creció un 22,8 por ciento.
El análisis de los primeros siete meses del año revela diferencias marcadas entre los insumos. El consumo de hierro redondo y aceros subió un 4,6 por ciento, y el hormigón elaborado creció un 1,4 por ciento. Sin embargo, el cemento portland experimentó una caída del 3,3 por ciento, los ladrillos huecos disminuyeron un 5,1 por ciento, el asfalto cayó un 8,9 por ciento y los pisos y revestimientos cerámicos bajaron un 9,1 por ciento.
Por el momento, la reducción en la actividad no se ha reflejado con la misma intensidad en el empleo registrado. Hasta junio, el sector contaba con 376.374 empleos privados registrados, lo que representa un incremento del 1,2 por ciento con respecto al año anterior. Durante el primer semestre, el aumento acumulado fue de apenas el 0,5 por ciento.
Otro aspecto que mostró una evolución positiva fue la superficie autorizada para construir, que en junio alcanzó los 1,57 millones de metros cuadrados en 246 municipios analizados, con un incremento interanual del 31,6 por ciento. En los primeros seis meses del año, el crecimiento acumulado fue del 8,9 por ciento.
A pesar de esto, las expectativas entre las empresas continúan siendo moderadas. De las compañías enfocadas en obras privadas, el 75 por ciento cree que la actividad se mantendrá sin cambios entre agosto y octubre, un 14,4 por ciento anticipa una disminución y solo el 10,6 por ciento espera una mejora.
La situación es aún más precaria entre las empresas vinculadas a la obra pública, donde el 25,8 por ciento contempla una disminución de la actividad, el 57,3 por ciento no prevé modificaciones y el 16,9 por ciento proyecta una recuperación. Entre las firmas que anticipan un retroceso, el factor principal señalado es la caída de la actividad económica, citado por el 33,4 por ciento de las respuestas. Los altos costos de construcción son mencionados por el 24,2 por ciento, la falta de créditos por el 15,2 por ciento y los atrasos en la cadena de pagos por el 12,1 por ciento.
En el contexto de la obra pública, la debilidad en la actividad económica emerge como el principal factor, con un 26,5 por ciento de menciones, seguido muy de cerca por los atrasos en la cadena de pagos, que representan un 24,2 por ciento.
Las perspectivas laborales también reflejan cautela. Para el período de agosto a octubre, el 14,4 por ciento de las empresas del sector privado y el 24,1 por ciento de las dedicadas a la obra pública anticipan una reducción de personal. Apenas un 8,7 por ciento y un 10,3 por ciento, respectivamente, prevén aumentar sus plantillas.










