Durante su conversación con el equipo de Infobae a la Tarde, compuesto por Manu Jove, Maia Jastreblansky, Paula Guardia Bourdin y Marcos Shaw, Germano centró su análisis en la dinámica surgida tras la comparecencia de Adorni en el Congreso, donde enfrentó denuncias en su contra.
El experto afirmó: “Adorni pierde más popularidad que el resto de los funcionarios”, destacando que esta situación se ve acentuada por el ajuste económico: “Argentina durante los últimos años tiene una constante: los casos de corrupción penetran más cuando el bolsillo aprieta”.
Germano también hizo hincapié en la dimensión mediática y política del caso Adorni: “Lo que me pasa es que hay, como una disociación, si se quiere, entre una mirada mediática y una mirada política. El recinto, las fuerzas parlamentarias, están mucho más enfocadas en metro cuadrado puro: economía y gestión. No tanto en el tema puntual Adorni”.
El analista subrayó que “la enorme mayoría de las preguntas a Adorni en el Congreso tuvieron que ver con economía, deuda, la cuestión fiscal; Adorni, como caso puntual, es chico en términos de discusión”.
Sin embargo, advirtió que en el ámbito del discurso público el caso impactó al gobierno: “Hay una pérdida de popularidad en donde Adorni pierde más popularidad que el resto de los funcionarios. Si no tenías una economía que aprieta un poquito, no sé si esto explotaba como explotó. Igual, eso me parece es normal, no me sorprende”.
Respecto a la estrategia comunicacional del oficialismo, Germano comentó: “Este es un gobierno que está diseñado o vino con dos grandes cosas: inflación y casta. Venía a romper privilegios. Cuando hace que otros den explicaciones, exige explicaciones; es un tipo de gobierno; le cuesta mucho más cuando tiene que darlas”, y añadió: “En este proceso, el gobierno no puede salir del tema para volver a tomar la iniciativa”.
Sobre las tácticas del oficialismo, Germano reflexionó: “El consejo a Trump era: atacar, atacar, atacar, nunca retrocedas, nunca admitas una derrota. Creo que Milei se inscribe en ese tipo de liderazgos, lo llamamos brutales: sabés perfectamente qué piensa Milei sobre cada tema, para bien o para mal”.
El especialista argumentó que esta postura conlleva consecuencias: “Cuando a Milei le va mejor, no crece tanto en opinión pública; cuando le va peor, tampoco pierde tanta aprobación”.
Interrogado sobre la efectividad de esa estrategia en tiempos de crisis, Germano fue claro: “Por lo menos para mí no está siendo eficiente”, y ejemplificó: “El gobierno es mucho mejor atacando que defendiéndose. Está diseñado genéticamente para eso; cuando tiene que defenderse le cuesta más”.









