Esta medida fue formalizada a través del Decreto 654/2026, que fue publicado en el Boletín Oficial de la provincia. La nueva recompensa se sitúa entre $5 millones y $10 millones, dependiendo de la importancia de la información proporcionada y de los resultados que se logren en la investigación.
Desde el Gobierno provincial recuerdan que la recompensa original fue establecida en 2006 y, a lo largo de los años, ha sido incrementada en varias ocasiones. Sin embargo, aunque han pasado muchos años y se han implementado distintas tácticas de investigación, “no se han obtenido resultados suficientes a fin de determinar lo sucedido”, destacaron.
La resolución de aumentar la recompensa responde a una solicitud de la Unidad Fiscal Federal de La Plata, que mostró interés en renovar el monto ofrecido para intentar recabar nuevos datos sobre uno de los casos más representativos relacionados con los juicios por crímenes de la última dictadura.
Jorge Julio López había sobrevivido a un secuestro en octubre de 1976 y estuvo detenido en varios centros clandestinos en la zona de La Plata. Tres décadas después, su testimonio fue clave para desentrañar el funcionamiento del circuito represivo en la provincia y para demostrar la culpabilidad de Etchecolatz en el contexto de secuestros, torturas y asesinatos perpetrados durante el terrorismo de Estado.
El 28 de junio de 2006, López declaró ante el Tribunal Oral Federal N° 1 de La Plata, donde pudo identificar a varios represores, describir lugares de cautiverio y relatar las torturas sufridas. Su declaración se convirtió en uno de los testimonios fundamentales para la condena a prisión perpetua de Etchecolatz, a quien mencionó como uno de sus torturadores y participante en operativos represivos en la región.
“Callar a mi padre era que muchos genocidas no fueran condenados”, expresó su hijo, Rubén López, este año, recordando que los testimonios de su padre continuaron siendo utilizados en diversas causas judiciales por delitos de lesa humanidad, incluso después de su desaparición. Menos de tres meses después de su testimonio, el 18 de septiembre de 2006, salió de su hogar en Los Hornos para asistir a una audiencia en el juicio, un encuentro al que nunca llegó y del que no se ha tenido noticias desde entonces.
El decreto estipula que aquellas personas que deseen aportar información pueden hacerlo con la garantía de confidencialidad en la Unidad Fiscal Federal de La Plata, el Juzgado Criminal y Correccional Federal N° 1 de La Plata, la Secretaría Penal N° 3 o en la Dirección Provincial de Registro de Personas Desaparecidas, que forma parte del Ministerio de Seguridad bonaerense.
Asimismo, la provincia ha decidido difundir la oferta de recompensa a través de diferentes medios de comunicación, tanto nacionales como locales, con el objetivo de ampliar la convocatoria y fomentar la aparición de nuevos testimonios que contribuyan a esclarecer la situación de López, cuya desaparición es considerada el caso más emblemático de desaparición forzada en democracia, vinculado a los juicios por crímenes de lesa humanidad.










